diciembre 03, 2012

UNA MAS DE SLIM Y ALGO MAS

Es un hecho: desde casi la miseria al fuerte respaldo de un grupo empresarial (Carlos Slim Helú) al que le sobran acciones y cash. Aseguran que lo que empezó como la revolución de los más humildes, gente dispuesta a pagar por una acción del Oviedo casi lo que no tenía, con la firme intención de salvar al club de la quiebra, acabó con la avasalladora aparición de Slim (el hombre más rico del planeta Tierra). ¿A qué me refiero?: Carso, una de sus empresas, indicó su ¿intención? de invertir dos millones de euros, en la ampliación de capital de la entidad asturiana, cuyo primer equipo juega en Segunda División B. Slim y su yerno Arturo Elías Ayub esperan que el equipo suba pronto a Primera División o Liga Premier.

Se sabía que el Oviedo entraría en causas de disolución. Toni Fidalgo, presidente del Consejo de Administración, había lanzado un SOS a los aficionados y a varios grandes inversores. Por lo que se sabía, el equipo necesitaba un millón 905 mil euros antes del día 18 para evitar el riesgo legal de la desaparición. Los fans respondieron y se encontraron con decenas de miles de aliados inesperados. Internautas de todo el orbe respondieron a la llamada de apoyo a través del Twitter de Sid Lowe, periodista británico residente en Madrid y corresponsal de The Guardian, que se encariñó con el Oviedo durante su paso por la ciudad como estudiante. “El club que dio a la Premier League a Cazorla, Michu y Mata está bajo la amenaza de salir del negocio. Por favor, compre acciones”. Entre las aportaciones presenciales y las realizadas a través de la red, Tony Fidalgo daba por salvada la bola del partido.

Con el anuncio de la inversión de Slim, el menudeo había llegado a juntar casi un mllón 800 mil euros. Un fenómeno que resultó decisivo para el interés de inversores por el Oviedo. Enrique Pina, propietario del Granada, parecía el mejor situado hace más de diez días, con el compromiso de aportar un millón de euros de acuerdo con el Ayuntamiento. Pero la visión de Slim le adelantó como los carros de la Fórmula Uno: ¡Por la derecha! (¿Y la izquierda?). Grupo Carso habló de que la historia del Oviedo es importante y cuenta con una afición extraordinaria. Con su particular estilo, don Carlos guiñó un ojo a la afición y a la directiva, ofreciendo la continuidad en la presidencia de Toni Fidalgo, que esperará “un cara a cara con Slim” para corresponder como caballero. ¿Se irá o no? No lo sabemos. La aportación del empresario mexicano (considerado por Forbes como el hombre más rico del mundo; 74 mil millones de dólares, 60 mil millones de euros) sitúa al Oviedo en el mejor de los escenarios. Fidalgo reconoce que “ahora tenemos detrás a un personaje como Slim”.

Y como recordará, querido lector (a), no es la primera incursión de Slim en el futbol. Uno de sus yernos, Arturo Elías Ayub, gestionó a uno de los clubes más populares de México, los Pumas, y hoy, el grupo empresarial posee 30% de dos equipos de Primera División: Pachuca y León.


Tarea enrevesada y sumamente cara (¿?)

Reformar el sistema financiero español es, para muchos, ¡el mundo al revés! Todo empezó en 2009, aún no ha acabado y muchos dudan que termine alguna vez (¿?). La tarea es onerosa, porque el rescate bancario costará 40 mil millones de euros y calcular esa suma le costó al Fondo de garantía de Depósitos nada menos que 31.4. Es el precio que pagó a las consultoras que efectuaron pruebas de resistencia bancaria en julio y septiembre de 2012. Oliver Wyman, firma que definió el Irishbank, luego quebrado, como uno de los mejores del mundo, se llevó 10.5 millones; Ernst & Young, 7.3 millones; Pricewaterhouse, 5.3 millones; KPMG, 4.63 millones, Deloitte, 1.8 millones, y Boston Consulting, 955 mil euros. Y si me adentro en este tema, ¿resultó una paradoja para el final? ¿Por qué?: El debate aparece aplacado por la relativa tranquilidad de la prima de riesgo, pero puede recrudecerse si empeora (¿?). ¿O puede resultar una táctica de control cruzado para asegurar el tiro, pero, al mismo tiempo, ¡otra declaración de desconfianza! Sí, yo le llamó Ficción Financiera.


Superó a Rivera, Tamayo y Ricardo Martínez

El muralista mexicano Raúl Anguiano triunfó durante la subasta de Arte Latinoamericana que organiza anualmente Casa Morton. La obra intitulada Alegoría de México: los productos naturales, se vendió en cinco millones de pesos. A ésta le siguió en precio un trabajo de Siqueiros (“sin título”), vendido en cuatro millones 800 mil pesos. Eso sí, tiene una dedicatoria: “Para Emilia Avitia Rossell” (pariente del político Guillermo Rossell de la Lama, qepd). También se retiraron de la subasta —debido a un procedimiento legal— dos obras de Diego Rivera (La parte de Pedro y La catedral de Ávila). Pero otras obras de Rivera como Pita Amor y Café Shangai, De El Cuadrante De La Soledad, se vendieron en 120 y 240 mil pesos, respectivamente.

Otros cuadros que se vendieron: Imagen Nocturna o Visionario, de Francisco Corzas; Padres Húngaros, de Gunther Gerzso; Paisaje, de Gerardo Murillo, Dr. Atl, fue el paisaje más caro, alcanzando una cifra de un millón de pesos. Al finalizar la subasta, la pieza El tragafuego, de Tamayo, se vendió en cuatro millones 800 mil pesos. Obras de Frida Kahlo, Leonora Carrington, Ricardo Martínez y Guillermo Meza, entre otras, figuraron en el evento. Muchas muy solicitadas, pero ninguna alcanzó el millón de pesos. No vi entre los coleccionistas a Juan Antonio Pérez Simón, Eugenio López, Claudio Landucci Dell’Unto ni a Miguel Ortiz Monasterio.


Ejercerán su derecho de tanto

Los herederos de don Roberto González Barrera, fundador de Gruma, ejercerán su derecho de tanto y adquirirán 23.2% de las acciones de la firma que están en manos de Archer Daniels Midland. Con esta decisión queda fuera el empresario Fernando Chico Pardo, que había alcanzado un acuerdo preliminar con ADM “para hacerse de las acciones de Gruma”. Fernando Solís Cámara, yucateco de pura cepa y portavoz de Carlos Hank González (nieto de don Roberto), indicó que la familia tomó la decisión de adquirir el paquete de acciones que ADM puso a la venta y que tenía como primer comprador a Chico Pardo. Solís Cámara agregó: la familia arma el paquete financiero para fondear la operación, valuada en 400 millones de dólares, y se informará a Chico Pardo y al consejo de administración de Gruma sobre la decisión una vez listo el esquema.

¿Estarán en lo cierto?

Agustín Coppel apuntó que no está de acuerdo con Bloomberg con el cálculo realizado por la agencia de noticias sobre el patrimonio de su familia. ¿A qué se debe lo anterior? Apareció una nota en la que señalaban que las tiendas departamentales Coppel ya habían entrado en el ranking internacional. Según datos de Bloomberg, la empresa de la familia Coppel había generado una fortuna —“para la familia”— de 16 mil millones de dólares, “gracias a sus ventas anuales de cuatro mil 600 millones de dólares, además de que la firma es la que había logrado el mayor margen de ganancia de cualquier minorista importante de América Latina”.

Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, Grupo Coppel, de los hermanos Agustín, Enrique, Rubén, Alberto y José Coppel Lunken, posee un banco, una afore y un gestor de bienes raíces. “En suma, controlan una fortuna que llega casi a los 15 mil 900 millones de dólares”, confesó Bloomberg. Analistas subrayan que “son menos visibles que una empresa comparable a la bolsa”.


Corporación restaurantera de altura

Guillermo González Nova y sus asociados, se anotan otro triunfo con la llegada de Cheesecake Factory a México, que estará ubicado en donde estaba Premiere (un centro nocturno que tuvo éxito en los 80, allá por la entrada —ahora es salida— al Pedregal de San Ángel). ¿Y por qué otro éxito?: además de dos City Market’s (Coyoacán y Lomas de Chapultepec), que abrieron de hace unos años a la fecha, ahora viene esta franquicia que cotiza en la Bolsa de Valores y está en franca expansión. Armando Palacios nos informó que la apertura será apoteósica. Sé que Cheesecake Factory también cuenta sucursales en Kuwait, Dubái, y en Estados Unidos el crecimiento va en jauja. ¡Felicidades!

NUEVO RECORD HISTORICO

El plazo de entrega de reportes del tercer trimestre por parte de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) finalizó a finales de octubre. Por lo mismo, procedimos a revisar la estimación para el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) para el cierre de 2012 y 2013 con base en la metodología de precios objetivo de las emisoras que integran la canasta de este indicador.

Como lo hemos señalado en varias ocasiones, los precios objetivo se determinan con base en el análisis de los propios reportes de las emisoras y sus expectativas, de sus múltiplos, de las condiciones imperantes en el entorno económico nacional e internacional y en los estimados de los principales agregados (PIB, tasas de interés y tipo de cambio).

Los supuestos en la determinación de la estimación del IPC para el cierre de este año consideran que el PIB crecerá en el segundo semestre de 2012 en alrededor de 3.1% (40 puntos base por debajo del estimado anterior de 3.5%) para promediar en 2012 un incremento de 3.9 por ciento. Mantenemos las estimaciones para la inflación en 4%, las tasas de interés de corto plazo (Cete a 28 días) en 4.5% y un tipo de cambio de 12.90 pesos por dólar, ligeramente por debajo de los 13 pesos estimados previamente.

Cabe destacar que los resultados operativos y financieros de las emisoras del tercer trimestre fueron, en 67% de los casos, positivos, y en algunos casos sobrepasaron nuestras expectativas. Las ventas y flujo operativo EBITDA, a diferencia de los dos trimestres previos, cuando crecieron en dos dígitos, crecieron a tasas de 8.5% y 4.3% respectivamente, producto del menor dinamismo de la economía. Sin embargo, la utilidad neta registró un incremento de 20.2% por la apreciación del tipo de cambio y en menor medida por una mayor rentabilidad operativa.

A pesar de que se vislumbra un crecimiento económico más moderado para la segunda parte del año, prevemos que las empresas cuyos productos y servicios se destinan al mercado interno reportarán resultados favorables en el último trimestre. En el caso de las manufacturas, se aprecian síntomas de reanimación de acuerdo con el comportamiento en octubre de las exportaciones del sector (aumentaron 16.8% a tasa anual).

Si bien seguimos optimistas con respecto a las previsiones del mercado accionario, ajustamos a la baja en 3.1% nuestra estimación anterior, al pasar de 44 mil 800 puntos (previsión de finales de agosto de 2011) a 43 mil 380 unidades. Esto, debido a que a partir de mediados de octubre, cuando el principal indicador de la BMV alcanzó un máximo histórico en 42 mil 593 unidades, los mercados accionarios se ajustaron a la baja a la espera del resultado de las elecciones en Estados Unidos y la incertidumbre prevaleciente en torno al denominado “abismo” fiscal, la cual, en alguna medida, prevalece. En los últimos días, datos económicos favorables han dado un nuevo impulso a los mercados.

El nuevo nivel de 43 mil 380 puntos implica un aumento de 17% en relación al cierre de 2011 (el pronóstico anterior consideraba 20.7%) y de 3.1% con respecto a su nivel actual (cierre del jueves pasado). Las probabilidades de que el tipo de cambio regrese a niveles por debajo de 13 pesos por dólar son altas, por lo que el rendimiento en dólares para el IPC al término de 2012 sería de aproximadamente 27 por ciento.

Las expectativas del mercado accionario mexicano para el próximo año son favorables, considerando que el crecimiento económico podría ubicarse en alrededor de 3.5%, nivel algo menor al de este año (3.9%), que la inflación podría ubicarse por debajo de 4%, con una tasa de fondeo en 4.5% y un tipo de cambio que podría terminar en los 12.80 pesos por dólar.

Un primer ejercicio nos arroja un nivel de 48 mil 300 puntos para el IPC en 2013, lo que significaría, sobre la expectativa de cierre de 2012 (43 mil 380 puntos), un incremento nominal de 11.3% y de 12.2% en dólares. Cabe señalar que esta expectativa no considera la posibilidad de que se aprueben reformas estructurales como la energética y fiscal, como ha sido señalado por la nueva administración.

Estamos ciertos de que el mercado accionario mexicano se mantiene como uno de los más atractivos a nivel mundial por la solidez de la economía del país.

LO QUE SUENA EN MATERIA ECONOMICA

Versiones van y vienen por los pasillos de las dependencias federales estos días, y la Secretaría de Turismo, a cargo de

Claudia Ruiz Massieu, no es la excepción. Suena fuerte Carlos

Joaquín González, pero ahora para el Consejo de Promoción Turística de México y ser el brazo derecho de la nueva secretaria. Hagan sus apuestas.

Donde ya están poniendo su barba a remojar es en el sector privado. Muestra de ello es que Juan Acra, presidente de la Comisión de Energía de la Coparmex, andará de gira por Ginebra, donde participará en un foro sobre los retos laborales en petróleo y gas, orquestado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde también recogerá impresiones internacionales para proponerlas en la Reforma Energética que se avecina.

Y los que no desaprovechan ninguna oportunidad para externar sus posiciones ante el nuevo gobierno son los integrantes de Canacintra, organismo que preside

Sergio Cervantes Rodiles. La industria de la transformación insiste en que se requiere un marco regulatorio más justo, así como un buen empujón a la ciencia y la tecnología. Los industriales están revisando con lupa tanto las 13 decisiones de la administración recién llegada, como el compromiso firmado ayer con los partidos políticos a ver si les tocó algo.

Varias ramas industriales ya se están frotando las manos a la espera de que se materialicen algunos de los objetivos anunciados el sábado por el presidente de México, Enrique Peña Nieto. Entre ellos está la industria ferroviaria, que ve vacas gordas en el horizonte luego de darse a conocer la decisión de impulsar el sector de trenes de pasajeros, en lo que ya trabaja el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

EL NUEVO SEXENIO

Arrancan los días laborables de diciembre de 2012. Arranca también un nuevo sexenio en México.

Tenemos a un nuevo presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en una etapa más del proceso democrático de nuestro país, en el que la alternancia en el ejercicio del poder público es una de sus características.

En otro orden de ideas, queda menos de un mes para que en Estados Unidos se llegue a algún tipo de acuerdo para que sus desequilibrios fiscales no les hagan caer en el precipicio establecido. Será un mes interesante sin duda, más allá de los mayas.

El inicio de un nuevo gobierno en México —y supongo que en cualquier otro país— genera expectativas de varios tipos, incertidumbre y desajustes que se ocasionan al aflojarse los amarres que mantienen unido al aparato gubernamental y a los ámbitos que toca.

Es lo normal y tienden a corregirse más o menos rápido. En esta ocasión, además de cambio de gobierno, hay un cambio de partido en el Poder Ejecutivo y la idea sería que tales desajustes tardaran más de lo esperado en corregirse, aunque la impresión que tengo es que no será así, pues el llamado periodo de transición parece haber sido salvado correctamente.

No sé cuál haya sido su reacción, amigo lector, al conocer al equipo de trabajo del Presidente. Más allá de los nombres y después de leer los antecedentes de los personajes en cuestión, me quedé con la idea de que en primer lugar no hay “cuates” en la alineación, a diferencia de lo ocurrido en las dos administraciones panistas que, entre otras cosas, hicieron patente su carencia de elementos con experiencia para gobernar.

Claro que hay gente cercana al Presidente en puestos clave, como lo son las secretarías de Gobernación y la de Hacienda, pero no todo es así. Hay viejos priistas, hay un secretario de Relaciones Exteriores que proviene de la alineación anterior en la que ocupaba un puesto distinto (lo que hace muy interesante este nombramiento; ojalá ahora en la SRE se prioricen los temas de inversión, operación comercial y penetración mexicana en el ámbito económico global) y una secretaria de Desarrollo Social que proviene de la izquierda.

Hay tres ex gobernadores y una ex jefa de Gobierno del DF. En general no hay novatos y sí muchos políticos. El Presidente tendrá que confiar en la capacidad negociadora de éstos para llevar a cabo sus proyectos, varios de los cuales fueron anunciados en su discurso inaugural.

El Presidente habló de 13 decisiones, todas ellas importantes, todas ellas noticiosas, en las que el balance de áreas es adecuado.

Pero desde mi punto de vista las decisiones 14, 15 y 16 —que no fueron parte de la lista de 13— son tan importantes o más que las otras. Son decisiones para las que se requiere mayor capacidad de negociación, en las que se empeña mayor capital político y que, por lo mismo, ponerlas por delante implica un alto riesgo de pérdida de poder, si éstas no salen bien.

“Vendrán, por supuesto, más decisiones” dijo el Presidente después de mencionar las 13 ya conocidas y entonces mencionó a las reformas estructurales en los campos de energía, hacendario y en el régimen de seguridad social para lo que, dijo, necesita lograr consensos.

Y sí, todavía falta para ello. A lo anterior siguió la frase de: “Es tiempo de romper, juntos, los mitos y paradigmas, y todo aquello que ha limitado nuestro desarrollo”, mensaje que, supongo, está dirigido a los que le apoyan, a los que dicen que le apoyan y a sus opositores.

La mayoría de las decisiones “enumeradas” tendrán que pasar por el Congreso. Aquí es donde necesitará de sus negociadores. Algunas de ellas se encuentran más en el ámbito de la negociación política y varias afectan directamente a la economía y a la posición fiscal nacional. La mayor parte de ellas implica gastos, lo que resulta importante, toda vez que nunca se habla de ingresos en el discurso y se anunció que se enviará al Congreso un paquete económico que contendrá un presupuesto que aspira tener cero déficit presupuestal.

Habrá que ver cómo y con qué lo hacen, partiendo de la base de que hoy existe un déficit fiscal. Una vez más, los negociadores son los importantes.

No se vale decir: “… a ver cómo nos va”, que es un lugar común en este tipo de situaciones. La idea es cómo queremos que nos vaya. Asimismo, se suele preguntar: ¿Cómo los ves? Y las respuestas suelen ser meras suposiciones, a lo más, especulaciones. La pregunta es cómo nos vemos cada uno en este escenario y qué papel nos toca desempeñar. Hay margen para decidir. Suerte.

noviembre 20, 2012

LA SOMBRA DE LA REFORMA ELECTORAL

La reforma- electoral de 2007 convirtió a las autoridades electorales en reguladoras directas de la radio y la televisión. El IFE se transformó en autoridad única encargada de la administración de los tiempos del Estado en materia electoral, así como en el instrumento para garantizar la observancia de las nuevas restricciones al discurso público, en particular, de la prohibición de contratar o adquirir tiempos con fines electorales. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), como órgano que revisa la legalidad de las resoluciones del IFE, se volvió “última instancia” en la definición de criterios que regulan la actividad de los comunicadores de los medios electrónicos.


A partir de 2008, desapareció el mercado de spots político- electorales. Lo sustituyó un nuevo esquema basado en la administración centralizada de los tiempos de Estado. Al IFE le corresponde formular las pautas, recibir los materiales de los partidos políticos y distribuirlos a todas las estaciones de radio y canales de televisión del país. Luego tiene que verificar que concesionarios y permisionarios transmitan los spots de acuerdo con las pautas aprobadas. Unas tasas de cumplimiento cercanas al 100 % –tanto como las restricciones técnicas de la industria lo permiten— atestiguan cómo el sistema concebido por los legisladores hace cinco años se ha vuelto la nueva normalidad.

Pero la nueva normalidad tiene aspectos inquietantes. Uno de ellos es el uso del poder coercitivo del Estado para sancionar el ejercicio del periodismo y el criterio editorial en medios de comunicación electrónicos. En numerosas ocasiones el TEPJF ha ordenado al IFE multarlos por difundir entrevistas, reportajes, notas informativas y mesas de debate relacionados con los procesos electorales.

Se trata de incursiones aisladas pero peligrosas de la autoridad electoral que restringen la libertad de expresión en aras de combatir la compra simulada de tiempos.

Con este fin, el Tribunal Electoral ha venido desarrollando lo que podría denominarse su doctrina de “adquisición indebida”. De acuerdo con ella, dada la dificultad para probar con evidencia clara y convincente que una entrevista, reportaje, etcétera, fueron pagados, la autoridad electoral puede inferir la adquisición de tiempos a partir de indicios que muestran la violación del principio de equidad. Así, el TEPJF parece haber convertido la cobertura equitativa de partidos y candidatos en noticieros de radio y televisión en una obligación legal, exigible mediante el uso de sanciones administrativas. En sus sentencias ha concluido que si se rompe la equidad en el acceso a los medios de comunicación, entonces las entrevistas, reportajes, notas informativas o debates no constituyen periodismo “genuino”, sino adquisición simulada.

La equidad en la cobertura y la objetividad en los noticieros de radio y televisión son valores democráticos que el IFE ha promovido desde la década de 1990. Sin embargo, ha sido muy cuidadoso al escoger los medios para proteger el derecho al libre ejercicio del periodismo y el criterio editorial. Ha buscado la adhesión voluntaria de los comunicadores a unos lineamientos, cuya observancia se vigila mediante el programa de monitoreo de noticieros. No hay sanciones de por medio, salvo la publicación regular de los resultados.

El Tribunal Electoral tiene al parecer la intención de convertir la cobertura equitativa e imparcial en una norma jurídica. De acuerdo con su doctrina de adquisición indebida, no es suficiente que la Constitución y el código electoral otorguen a partidos y candidatos el acceso equitativo a tiempos comerciales en radio y televisión. Aquí la “equidad” (el número de spots es proporcional al tamaño de los partidos) se refleja en las pautas del IFE y mediante la prohibición de cualquier otro tipo de anuncios con contenido electoral.

Pero para el TEPJF, los medios de comunicación tienen además la obligación de brindar a candidatos y partidos un acceso equitativo a tiempos editoriales. Se trata de una obligación que no está expresamente establecida en la ley. El Tribunal la deriva de un principio general: la equidad de la contienda. Y ha encontrado en la prohibición de “contratar y adquirir” tiempos en radio y televisión con fines electorales una vía para imponerla.

La adquisición indebida es todavía una doctrina incipiente. Las obligaciones derivadas son vagas e imprecisas. El propio TEPJF parece abandonarla en ciertos casos, para luego regresar a ella más adelante. Su aplicación, aún limitada a casos aislados, ha generado confusión e incertidumbre jurídica. Después de invocarla para sancionar a un canal de televisión por transmitir un debate entre precandidatos que buscaban la gubernatura de Nayarit, los comunicadores se quedaron en ascuas, sin saber si la difusión de estos eventos estaba prohibida o permitida.

La doctrina, tal como el TEPJF la ha esbozado, es esencialmente incompatible con la libertad de expresión. Permite sancionar a los comunicadores, aún sin pruebas de compra-venta de tiempos que desvirtúen el libre ejercicio del periodismo y el criterio editorial. Permite multar a candidatos y partidos sólo por el beneficio obtenido, sin necesidad de evidencia alguna de que dieron algo a cambio de determinado tipo de cobertura. Y no hay libertad de expresión cuando la autoridad puede reprimir el discurso público de forma impredecible y discrecional, aunque sea a partir de la presentación de una queja. A decir verdad, combatir la compra de entrevistas, reportajes y menciones con propósitos electores constituye un fin legítimo.

Pero el fin no justifica los medios.

La doctrina de adquisición indebida no es una respuesta adecuada y proporcional al problema, sino un ejemplo de lo se ha dado en llamar la sobreinterpretación de la reforma electoral de 2007.

RECORDANDO A "IVAN"

Juan Camilo era un hombre diestro, con gran facilidad para solucionar los problemas, amable con la gente, apasionado de la vida. Le gustaba trabajar en equipo, siempre fue un líder honesto, con una gran capacidad de negociación, práctico y de trato afable tanto con sus compañeros como con la oposición; siempre sacando las cosas adelante, siempre recibiéndote con una sonrisa y con una buena cara.


Como político vivía con responsabilidad, pero al límite, le gustaba empujar las cosas, buscar incesantemente soluciones, quería mejorar la práctica. Compartimos momentos complicados desde la Secretaría de Energía, luego en campaña, en transición y en gobierno, pero él siempre lo hizo con una buena cara, con ese liderazgo y sonrisa imborrable que lo caracterizaba. Tenía una energía inagotable, los días le rendían más de 24 horas, pero siempre encontraba tiempo para estar pendiente de sus hijos, de sus padres, de su familia. Disfrutó cada momento de su vida, de su trabajo y de sus amigos. Con su ausencia perdimos a un político nato, un hombre con gran visión del futuro de México y con el conocimiento necesario para poder ejecutarlo, yo perdí a mi mejor amigo. A Juan Camilo se le daba la política, siempre fue ejemplo en los momentos buenos, pero también en los adversos. El vacío que deja es insustituible.

Alfredo García, El Tijuano, fue un hombre hecho en los medios de comunicación, con vocación y trayectoria periodística. Orgulloso tijuanense, ciudad a la que regresaba cada vez que tenía una oportunidad y a la que le dedicó sus primeros años como comunicador. Desde el semanario Zeta y más tarde como director de Comunicación del gobierno de González Alcocer, pulió su pluma y su operación. Siempre amable y bromista, cercano y alegre, convertía a cada compañero de trabajo en su amigo lo que le valió el respeto y la admiración de más de un periodista. Un hombre de familia, siempre procurando a su esposa Ana y amoroso con sus hijos Emiliano y Fernanda. Sencillo, pero de grandes ambiciones, con voz gruesa y risa contagiosa, lleno de vitalidad y, como coloquialmente se dice, dicharachero.

Miguel Monterrubio fue un hombre hecho en el Servicio Exterior, fuimos amigos desde principios del 2000, ahí conocí su responsabilidad, su entrega y su ética de trabajo. Fue un líder de nacimiento, de esos que crecen de la mano con su equipo y los impulsan a seguir creciendo. Durante mucho tiempo trabajó lejos de México, siempre convencido de regresar y cuando tuvo la oportunidad de hacerlo se entregó por completo a la causa de hacer este país un mejor lugar. De alegría contagiosa, hábil jugador de dominó —venció a muchos gobernadores en alguna Conago—, amante de la música, la cual siempre le dio motivos para cantar y bailar sin importar el lugar; misma pasión que llevaba a la oficina y que lo acompañaba en cada tarea que se le asignaba.

Arcadio Echeverría, Cacho, como siempre le dijimos, fue inseparable de Juan Camilo, su sombra, juntos desde Campeche, un hombre siempre disponible, siempre dispuesto a ayudar, alegre y de sonrisa permanente. Motivo de muchas risas, sobre todo cuando su distracción lo llevaba a sentarse encima de una trituradora, destrozando el saco que llevaba puesto antes de entrar a junta con el Presidente. Nos enseñó a disfrutar los malos y los buenos momentos, incluso las vergüenzas.

A Norma, Normita, como le decíamos sus amigos, nos tocó verla crecer como mujer y como profesionista, llegó al equipo al principio de sus 20 años como servicio social. Su trabajo, su dedicación y su empeño la hicieron parte de la familia. Nunca descansó, ni siquiera cuando estuvo embarazada, ni siquiera cuando se lo pidieron, de ese tamaño era su compromiso y su entrega. Su trabajo no sólo hablaba de su desempeño profesional, hablaba de su convicción de trabajar por México.

Francisco Blake fue un hombre de lucha constante, el esfuerzo y la constancia son palabras que siempre definieron su trabajo y su actuar. Siempre sereno, analítico y ejecutivo en la toma de decisiones. Blake utilizaba por delante la palabra “hermano” al referirse a alguien, y todo el tiempo su familia fue la prioridad. Será justo ese don de gente y trato amable el que tanto hará falta en la política.

Junto con Juan Camilo, Alfredo, Miguel, Arcadio, Norma y Francisco, México perdió a funcionarios que tenían el compromiso de mejorar el país a través de su trabajo y dedicación. Ellos no pudieron seguir construyendo el país por el que tantos años trabajaron, pero todos los que seguimos aquí, por su memoria, tenemos el compromiso de seguir trabajando para transformar a México. Su presencia no sólo estará en el recuerdo, ellos nos seguirán acompañando día con día y hora tras hora.

MEXICO SIN CABIDA EN LA POLITICA GLOBAL

Prácticamente por doce años, el nombre del Congreso mexicano ha sido “parálisis”. Mientras en este mismo periodo otros países como China, India y Brasil han saltado de la marginalidad a ser actores estratégicos de la economía global, México ha perdido años valiosos para su desarrollo, debido a una falta de respaldo del Congreso a las iniciativas del gobierno.


Reformas audaces que reten el statu quo en materias económica, política y social que ayudaran a crecer mucho más y mejor fueron inviables ante la falta de una mayoría panista en las cámaras. Esta realidad, conocida como “gobierno dividido” a la que se enfrentará también el gobierno priista no es exclusiva de nuestro país.

De hecho, es bastante común en las democracias modernas para cuyo electorado lograr que el jefe del gobierno tenga un contrapeso real en el Congreso se ha vuelto un asunto fundamental. Regímenes como el venezolano, en el que una con una mayoría absoluta en el Congreso el presidente Hugo Chávez pudo modificar la Constitución para permitir su reelección indefinida, no son lo más deseables para la mayoría de los ciudadanos del mundo. Nadie quiere vivir bajo un gobierno sin contrapesos democráticos.

Si bien la representación plural en los congresos y la falta de mayoría absoluta del partido en el poder ayudan a evitar el autoritarismo, también implican un reto para la gobernabilidad. La solución a esta falta de mayorías legislativas es la construcción de coaliciones o bloques entre legisladores de partidos distintos, pero que coinciden en puntos concretos de la agenda–país.

Ejemplos hay varios: en el Reino Unido, el actual gobierno encabezado por el primer ministro David Cameron es producto de una coalición parlamentaria entre los conservadores y liberales demócratas; en Chile, los bloques legislativos son consecuencia natural de las coaliciones electorales que se basan en un programa de gobierno común; en Panamá, recientemente se conformó un frente contra el presidente Martinelli, como reacción al intento de privatización de las empresas eléctricas, y en Argentina, el Frente Amplio Progresista es una reciente coalición entre partidos progresistas y socialdemócratas que busca balancear el poder de los Kirchneristas y Peronistas.

En México, la experiencia no es nueva. En 1997 se conformó un bloque legislativo derecha-izquierda que no sólo posibilitó la instalación de la Cámara de Diputados, sino que inauguró la época en la que el Congreso comenzó a ejercer sus facultades de control, modificando, por primera vez, la Ley de Ingresos y el Presupuesto.

Sin embargo, la percepción sobre la conformación de un nuevo bloque legislativo entre el PAN y el PRD, que logre repetir la votación que incluyó transparencia, rendición de cuentas y democracia sindical en la reforma laboral ahora para impulsar otras reformas sobre democracia, transparencia y rendición de cuentas no parece no ser del todo clara en la opinión pública. Al bloque se le ha considerado no sólo opositor al nuevo gobierno, sino obstructor, incongruente, convenenciero, montonero e incluso antidemocrático.

Ante esto vale la pena preguntarse: ¿participar en una coalición parlamentaria significa renunciar a la identidad? ¿Implica estar de acuerdo en todo para siempre? ¿Se trata de una apuesta revanchista por hacerle la vida de cuadritos al nuevo gobierno priista? La respuesta es no.

La alianza del PAN es una alianza con los ciudadanos y con nuestros propios principios. Queremos un México más competitivo, con crecimiento sostenido de más de 5% del PIB y capaz de jugar en un mundo globalizado. Una patria incluyente, con oportunidades para todos, donde se acabe la miseria y se fortalezca la clase media, con instituciones fuertes, donde impere el Estado de derecho, sin ámbitos de opacidad y sin territorios para el crimen organizado.

Un país con gobernantes responsables, que rindan cuentas y no hipotequen el futuro de las siguientes generaciones. Una nación democrática respetuosa de la libertad y de los derechos humanos fundamentales, con ciudadanos responsables y un tejido social fuerte. Un México saludable y sustentable que promueva una ecología humana.

Este es el modelo de desarrollo que queremos seguir impulsando y porque creemos en la política como constructora de realidades es que estamos dispuestos a hacer sinergia con quienes compartan esta agenda. Compartimos con el PRI una ruta de desarrollo económico, de inversión y de generación de empleos. Con el PRD tenemos un compromiso con la democracia, la transparencia y la rendición de cuentas.

El bloque izquierda-derecha no es entonces una coalición convenenciera o montonera, sino una alianza fundada en la búsqueda responsable de evitar un periodo más de parálisis legislativa. Tampoco es una coalición opositora inquebrantable. Seguramente en el transcurso de estos seis años seguiremos expresando las diferencias que derivan de nuestra identidad y eso será también parte de una normalidad democrática.

De lo que se trata es como ya se ha dicho, de abonar a que el Congreso siga cumpliendo con su mandato de generar contrapeso y además, que podamos avanzar en esta agenda de fortalecimiento de nuestra democracia para beneficio de todos.

LA CABRA QUE TIRO PA'L MONTE

Al fin, después de varias escaramuzas en ambas Cámaras del Congreso, las iniciativas preferentes enviadas por el presidente Felipe Calderón, fueron aprobadas. Lo que sigue, si nos atenemos a nuestras inveteradas (Antiguas, arraigadas) costumbres, es empezar a practicar los conocidos ritos de sacralización de ambas leyes, hacerles su altar y como corresponde a todo objeto de culto, las deberemos adorar en frecuentes ceremonias de gran solemnidad.


En este proceso, casi litúrgico, surgirán sacerdotes y obispos que sabrán interpretar lo que haya quedado oscuro y confuso. Además, con su dominio de los dos nuevos Evangelios, recorrerán el país dando a conocer las nuevas “Tablas de la Ley” a cambio, sin duda merecidos, de jugosos honorarios.

Poco va a importar que los problemas que ambas reformas legales buscan enfrentar y ayudar a resolver, van a seguir ahí por muchos años porque, los encargados de aplicar lo que de bueno y novedoso tienen ambas reformas legales, son los mismos que han causado problemas mil en ambos terrenos, tanto en la opacidad y corrupción en el manejo de los recursos públicos como en el ámbito laboral.

Sin embargo, por encima de esto, ambas reformas son importantes, y de una necesidad y urgencia que nadie pone en duda. Lo que quiero señalar es la necesidad inmediata de “hacer las cosas” que vendrían a traducir la ley resultante en una nueva cultura del manejo de los recursos públicos, y en una flexibilidad en los mercados laborales para, eso espero, combatir las rigideces que hoy impiden elevar la productividad y contratar a decenas de miles de jóvenes y mujeres.

La promulgación debe ser sólo el principio, no el fin de un proceso que lleve a la formación de una nueva cultura en el ámbito de la ley aprobada o reformada.

No sé bien a qué se deba esta conducta nuestra tan arraigada, que viene de vieja data; ¿a qué se debe pues, que toda ley por el sólo hecho de promulgarla, la convertimos en un tótem que debemos adorar? ¿Acaso se debe, al ejemplo y prácticas de los conquistadores españoles por aquello de “acátese pero no se cumpla” de la época colonial?

Ahora bien, ¿esta conducta —convertir la ley en objeto de adoración en vez de instrumento para estimular el crecimiento y la modernización por ejemplo—, se presenta en otros países? ¿En ellos, las leyes son objeto de culto no base del desarrollo y la convivencia civilizada? ¿Son, como aquí, dejadas de lado a la hora de generar una cultura de respeto de las mismas para que reine, rampante, la peor de las impunidades?

Si bien pudiere ser un error garrafal y una exageración, pienso que hay pocos países como el nuestro, en eso de poner las leyes en altares; pocos con esa actitud hipócrita tan nuestra, de venerar un precepto legal para en la práctica, violarlo sistemática y permanentemente.

¿Los que promovieron y aprobaron aquellas reformas, piensan que ya está hecho todo, que las cosas deben quedar ahí? ¿Piensan acaso, que bastó aprobarlas y promulgarlas para que los problemas que las hicieron necesarias, empiecen a resolverse? ¿Tan ingenuos o tan pícaros son?

Confío en que la visión de Enrique Peña Nieto y de su equipo cercano, no sea ésa; si fuere otra, cabría esperar entonces acciones concretas que buscarían, a la brevedad, hacer de ambas reformas junto con las que vienen, un gran instrumento de cambio y modernización y no como muchos desearían, nuevos objetos de culto y ciega adoración.

ADIVINA ADIVINADOR

A estas alturas, es evidente para todos, que el sexenio de Enrique Peña Nieto será todo lo que usted guste, menos uno fácil. La razón estriba, obviamente, no tanto en la escasa capacidad de quienes son mencionados en “los mentideros políticos” con una frecuencia que preocupa, sino en la cantidad y la gravedad de los problemas que deberá enfrentar a partir de este 1 de diciembre.


Los problemas dignos de este nombre, no serán la conducta y el desempeño de dos o tres loquitos que merced a su cercanía con el que se va, alcanzaron posiciones de relevancia en el Senado de la República y la Cámara de Diputados; tampoco por la escasa capacidad de quienes desde tres dizque partidos, se opondrán a todo en ambas cámaras del Congreso; ellos, por ser de oposición, se opondrán a todo y tratarán de impedir su aprobación.

Menos aún lo serán, las molestias y dificultades que le heredará el que amparado en una promoción personal ofensiva y a un altísimo costo sufragado por el erario, intentó durante seis años —infructuosamente— crearse una imagen de gobernante “eficaz”, que encabezó a un grupo de “eficaces”.

Todo eso y mucho más, no serán los problemas más graves que deberán enfrentar Peña Nieto y su equipo más cercano de colaboradores; esto, cual mosquitos que están moleste y moleste, será resuelto con un manotazo. Los problemas reales y verdaderamente graves, serán los efectos negativos de una situación internacional que se agrava día a día para la cual, aún hoy, no se ve salida alguna.

El mundo, hoy en día, llegó al final de un ciclo cuyo arreglo de cooperación y entendimiento internacional fue diseñado, esencialmente, hace casi 70 años; las instituciones que hizo posibles —la Organización de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial—, han probado estos últimos años su incapacidad y limitaciones para enfrentar problemas nuevos y proponer soluciones específicas.

Hace casi 70 años, tanto en lo político como en lo militar y económico, se presentaba una correlación de fuerzas en la arena internacional muy distinta a la que hoy tenemos en el mundo. Las “potencias” que dominaban la escena política por aquellos años, no tienen ya la fuerza de la que hacían gala y en algún caso, el país ya no existe y en otro, no existía en esos años.

La presencia y fuerza de Europa en los espacios de poder real, va en una espiral descendente y Rusia, enfrenta ya problemas internos que sólo los elevados ingresos por la venta de petróleo y gas le permiten sobrellevar. La República Popular China, gobernada por una gerontocracia que actúa como si fuere un conjunto de nuevos emperadores, enfrenta ya las presiones de las fuerzas del mercado, que ellos mismos debieron permitir para evitar la debacle. Mejor no le comento de Japón.

Para agravar las cosas, Estados Unidos enfrenta una profunda crisis (producto de problemas estructurales cuyos efectos, acumulados durante 30 años, se han hecho presentes); el destino alcanzó a su clase política que por muchos años decidió, no pagar el precio de enfrentarlos y resolverlos.

Los efectos negativos de toda esta situación —agravados por nuestro atraso estructural—, los enfrentará Peña Nieto. Ésos serían problemas reales, no las molestias menores que causen los incapaces que se colaren en el gabinete, y menos los que van a generar en el Congreso dos o tres loquitos.

Pronto lo verá usted.

EU VS OBAMA

La elección presidencial en Estados Unidos está resuelta. No hay duda de que allá y aquí, dejamos atrás una etapa en el largo proceso que buscará enfrentar —con la debida seriedad— los problemas estructurales en ambos países y darles, a la brevedad, las soluciones que por siempre hemos pospuesto.


No pretendo reducir la importancia que para México tiene lo que en Estados Unidos vayan a hacer el presidente Obama y el nuevo Congreso ante los problemas estructurales que enfrentan; lo que quiero señalar, es que la parte fundamental de la solución de los problemas de nuestro país, radica en lo que hagamos nosotros.

Si revisáremos la experiencia acumulada en materia de cambios estructurales durante estos últimos 40 o 50 años en el mundo, tendríamos que reconocer que los procesos exitosos han dependido de lo que en cada país hayan aprobado sus congresos o parlamentos, en la decisión y conducta de su clase política y, una vez definidas las soluciones y medidas que hay que poner en práctica, todo se reduce a la voluntad del gobernante que debe hacerlas realidad.

No hay casos en los cuales un gobierno extranjero haya resuelto los problemas de otro país; cada uno ha debido —como decimos aquí—, “rascarse con sus propias uñas”. Esto, evidentemente, no deja de lado episodios coyunturales en los cuales un gobierno, ante la amenaza a su seguridad nacional por un conflicto económico o político en un país con el cual lo liga una fuerte interdependencia, haya prestado un apoyo temporal para que salga del problema pero, de ahí a que el país que lo apoya resuelva de manera definitiva los problemas estructurales del apoyado, media un abismo de diferencia.

Ante la victoria de Barack Obama y los problemas a los que debe enfrentarse, es una verdadera incógnita el porqué buena parte de nuestra clase política, echa hoy las campanas a vuelo por “lo bien que estamos”.

Las medidas que inevitablemente deberá poner en práctica el Gobierno de Estados Unidos y su Congreso, dejan ver ya consecuencias económicas no muy positivas para México en particular. Se requiere una gran dosis de ingenuidad pensar, que ante la gravedad de sus problemas, el precio a pagar será pequeño. Las palabras recientes de Alan Greenspan son claras y aleccionadoras.

Por si esto no bastare, ahí está Europa donde la situación en Grecia y España cada día va de mal en peor; ¿quiere más malas noticias? Añada el proceso de reacomodo que tendrá lugar en la República Popular China, y el licuado que resulta es altamente explosivo.

Luego entonces, ¿a qué viene tanto triunfalismo? ¿Acaso vamos a tomar en serio las palabras de quien incapaz durante seis años, pretende hoy con exageraciones e inauguraciones de obras inconclusas borrar —de un plumazo y dos o tres discursos plagados de cursilerías y autoelogios—, una administración de resultados lamentables y mediocres?

La realidad nos ha puesto en una posición, es cierto, envidiable; este resultado, deberíamos entenderlo, es producto de lo que hicimos desde la quiebra total del modelo en 1987. Las condiciones favorables —si las aprovecháremos debidamente—, serían el acumulado de cuatro gobiernos en un cuarto de siglo, no de lo hecho estos últimos seis años como pretende hacernos creer el que se va.

Obama deberá enfrentar e intentar resolver los problemas de su país; para eso fue reelegido. Aquí, la labor la debe encabezar Peña Nieto, no aquél. ¿Es tan difícil entender esto?