abril 25, 2010

EL FABULOSO DÍA DE LA TIERRA.

El pasado 22 de abril se celebró el día internacional de la Madre Tierra, el cual tiene como objetivo abrir un espacio de reflexión y conciencia sobre la biodiversidad, la conservación de los recursos naturales y el impacto que la crisis medioambiental tiene sobre el planeta. Aunque esta fecha se instauró desde 1970, había pasado más inadvertida que el día del matrimonio (aunque le parezca imposible, en algunos países sí se celebra estar casado el cuarto domingo de abril).

Sin embargo, ante los claros efectos de la contaminación se decidió rescatar de los archivos de días conmemorativos (hay uno para cada ocasión), el del Día de la Tierra y así junto con el Día del Agua tener otro pretexto para llamar la atención sobre lo que puede suceder si no se actúa para detener el cambio climático, y es que el mundo parece un vochito 1981 que apenas pasa las verificaciones, que perdió sus vestiduras originales y que tiene refacciones compradas en la colonia Doctores.

Pese a eso, los países no se ponen de acuerdo sobre la responsabilidad que cada uno debe asumir. Por eso es comprensible que la Madre Tierra esté sacudiéndose, eructando y escupiendo para que se tome en serio su día y se tomen las medidas necesarias que detengan el calentamiento global.

Lo que la Madre Tierra y los expertos ambientalistas no saben es que en México el Día de la Tierra se festeja los 365 días del año y que se ha celebrado desde antes que se estableciera en el resto del mundo. Claro, el concepto es ligeramente distinto, pero como dirían los políticos “tierra es tierra”. En México se ha celebrado el día de la tierra enterrando a más de 22 mil 700 personas desde que en el 2006 el gobierno federal le declaró la guerra al narcotráfico.

Prácticamente todo el país ha contribuido a esta cifra, pero los Estados avanzados son Nuevo León, Chihuahua, Guerrero, Sinaloa, Tamaulipas y Michoacán. Los habitantes de esos estados resienten como ninguno el calentamiento del ambiente, y prefieren quedarse en sus casas porque si salen corren el riesgo de ser víctimas primero de una calentada, y luego de que los dejen fríos.

El Congreso también se destaca por su manera de celebrar, ya que se la pasan echándose tierra y lodo unos a otros, teniendo en la mente dos objetivos superiores: la confrontación y las vacaciones. A los legisladores les ha pegado especialmente el cambio climático y por eso tienen en la congeladora importantes iniciativas, echando por tierra los intereses de la gente. Eso sí aseguran que lo suyo lo suyo es el medio ambiente y por eso hay diputados y senadores que ya han echado raíces de tantas ocasiones que han ocupado una curul. Lo que no saben es que en cualquier momento pueden convertirse en mala hierba.

El compromiso de los legisladores con el medio ambiente es tan grande que sus discusiones estériles generan abono natural, al mezclar estiércol y desechos con palabras. No han entendido que su abono no le está dando ningún elemento nutriente ni a la tierra ni al país.

El Partido del Trabajo también quiso contribuir al Día Internacional de la Madre Tierra, por eso después de que Andrés Manuel López Obrador los amagó y decidieron romper su alianza con el PRD y el PAN en Puebla, Hidalgo y Sinaloa, ahora van a poner candidatos muy verdes, sin ninguna posibilidad real.

Del otro lado de la moneda, hay gobiernos que este año no tuvieron la menor intención de participar en esta conmemoración. En Veracruz por ejemplo, los priistas se enojaron mucho, porque el color que identifica al Movimiento Mundial del Día de la Tierra era el verde, y ellos querían cambiarlo por el rojo de Fidel Herrera; de igual manera en el Estado de México hicieron berrinche, porque Enrique Peña Nieto ya tenía todo listo para que el corte de listón o la puesta de la primera piedra del nuevo planeta se hiciera en su estado, así que cuando le explicaron que ese no era el espíritu de la fecha, no quiso colaborar.

Definitivamente la Tierra tiene toda la justificación de estar tan enojada. Y aquí en Campeche, tambien pasó desapercibido, como dicen por ahí, "Campeche es tan tranquilo que ni el mar hace olas".

abril 14, 2010

LA NUEVA LEY, PROS Y CONTRAS.

Vivimos en la era de la información, no sólo porque datos de todo tipo fluyen a gran velocidad de un lado al otro del mundo, sino porque alcanzan volúmenes antes inimaginados, gracias, en buena medida, a los avances tecnológicos. Entre esas grandes bases de información se encuentran conjuntos enormes de datos personales que se refieren a una persona identificada o identificable y que se encuentran en los campos de salud, telecomunicaciones, financieros, económicos, entre otros.

Todo esto ha vuelto a poner de relieve el tema de la vida privada y del significado de los datos personales que, de acuerdo con la teoría liberal, conforman nuestra esfera privada, e incluso la íntima, la cual debe y merece estar resguardada de la intervención del Estado. De hecho, el famoso ministro de la Suprema Corte de Estados Unidos Louis Brandeis afirmaba que “el derecho a la vida privada es el más omnicomprensivo y el más valorado por los hombres civilizados” (1928).

En México, desde 2002, año en que se aprobó la Ley Federal de Transparencia, se legisló para regular, a la par que el acceso a la información pública, la protección de los datos personales en manos del gobierno y de los organismos públicos, a fin de garantizar que sólo los titulares de un dato personal, desde un expediente clínico, pasando por una ficha de situación migratoria, a una boleta de calificaciones escolares, o la acumulación de semanas cotizadas para alcanzar una pensión, entre otros, tuvieran acceso a él, o la posibilidad de solicitar su corrección, en caso de error. Dichos datos correrían la suerte inversa de la información pública, ya que mientras que a ésta la rige el principio de máxima publicidad, a los datos personales los ampara la confidencialidad como eje rector.

A pesar de que, desde entonces, se habló de la necesidad de extender la protección de los datos personales a aquellos en manos de particulares, la idea tardó en madurar, en buena medida porque no existen antecedentes dramáticos de violación a la vida privada de las personas como en otras partes del mundo como Europa Oriental, y porque, quizás por eso, no se ha erigido en un tema central de la agenda pública. Sin duda, estamos familiarizados con la confidencialidad de nuestra correspondencia, o de nuestras comunicaciones y con el derecho que tenemos las personas a que el gobierno no se entrometa, pero hay zonas de nuestra vida privada que tienen que ver con nuestras conductas sexuales, nuestras preferencias ideológicas o nuestras prácticas religiosas, o datos sobre nuestro patrimonio que son información igualmente confidencial y que es necesario legislar para protegerlas.

La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares está finalmente a discusión en el Poder Legislativo. Se trata de un dictamen que ha sido ampliamente discutido, no sólo entre legisladores y dependencias gubernamentales, sino con representantes de empresas privadas que manejan importantes bases de datos personales (aseguradoras, servicios financieros, expedientes clínicos, entre otros) y que constituye una ley moderna, en la medida que garantiza los principios de protección de datos personales internacionalmente reconocidos; es decir, está en sintonía con los estándares internacionales, sin impedir los flujos de datos a través de las fronteras, generando inversión extranjera al dar certeza a las empresas nacionales y extranjeras que su información estará protegida (sobre todo para los llamados “call centers”).

Este modelo combina principios internacionales de protección de datos personales con procedimientos para facilitar el flujo de información, sin generar altos costos de transacción (no se requiere permiso de la autoridad para efectuar transferencias internacionales), previendo formas de consentimiento tácito de los particulares para el tratamiento de la mayoría de los datos personales (sólo los datos sensibles requieren consentimiento expreso). En este sentido, la ley en comento se corresponde con los lineamientos de la OCDE, y su aprobación permitirá que México deje de ser uno de los dos únicos países miembros junto con Turquía que no cuenta con una ley de protección de datos personales.

La Ley Federal de Protección de Datos Personales brinda certeza jurídica a los individuos respecto del uso de su información personal por parte de entes privados, y al tratarse de un solo régimen de protección para todo el país, ofrece ventajas competitivas frente a otros países. Un régimen único facilita su comprensión y su cumplimiento.

Si convenimos con Daniel J. Solove, profesor de derecho de la Universidad George Washington, en el sentido de que el valor de la vida privada depende de la importancia social de las actividades que ella facilita” (Understanding Privacy, 2008), podemos afirmar que ésta es una ley orientada a satisfacer dos actividades de gran relevancia social.

Pero, ¡¡que diantres!!, esto es México y mas tardaron en aprobar esta ley que lo que alguien le pase los datos a alguna empresa de telemarketing; si no me creen, basta con salir al mercado ahi por donde están los boleadores y adquirir un chip pirata pre registrado ante el RENAUT... Pero, y usted ¿qué opina?

abril 12, 2010

EL RESUMEN DE UN ABRIL QUE APENAS COMIENZA.

Poco más de 30% de las líneas móviles registradas no fueron dadas de alta en el Renaut. Una primera lectura podría ser que se combinó una mezcla entre desconfianza y apatía por parte de los usuarios de telefonía, quienes prefirieron perder el servicio que cumplir con una obligación que sirve de muy poco para lo que fue creada. La verdadera respuesta que tendrán que dar las empresas es cuán inflados estaban sus números o los métodos para depurar las líneas telefónicas. Algunos expertos hablan de que se registrará un atraso de hasta un lustro en la penetración de la telefonía móvil; no obstante, la verdadera pregunta es determinar hasta qué punto las cifras eran reales.

En los hechos, es muy común que haya usuarios quienes sólo usan pocas veces un teléfono, ya sea porque lo pierden, es robado o simple y sencillamente se le ve como un artículo desechable (consideremos que algunos de ellos cuestan 300 pesos) y no mantienen activas sus líneas. De hecho, compañías como Movistar tienen programas frecuentes para que la gente reactive sus líneas y algunas otras orillan a los usuarios a volver a poner saldo antes de cada dos meses en los teléfonos de prepago para garantizar que se trata de líneas activas.

Independientemente del desorden que fue la creación del Renaut, abre la posibilidad para tener mejor información sobre el verdadero tamaño del sector.

Por otra parte, es indudable que se tienen que endurecer las políticas en contra de las prácticas monopólicas, puesto que atentan contra los consumidores, una capa de la población que no sólo está poco protegida sino subrepresentada. En ese sentido, la iniciativa presentada por el presidente Felipe Calderón para dar mejores atribuciones a la Comisión Federal de Competencia avanza decididamente en el sentido correcto, puesto que, por un lado, pretende hacer más eficientes los procedimientos y, por el otro, tener una mayor capacidad para combatir las malas prácticas.

Hace unos días comentábamos en el círculo de amigos y familiares en torno a las primeras reacciones, algunas francamente absurdas por parte de legisladores quienes están más preocupados por las formas que por el fondo; sin embargo, han comenzado a surgir preocupaciones reales que deben ser aclaradas en torno a estas disposiciones.

En algunos círculos inquieta lo que algunos llaman el exceso de facultades discrecionales que se le otorgarían a la comisión que preside Eduardo Pérez Motta. Preocupa que estas nuevas atribuciones pudieran derivar en abusos por parte de la autoridad o que, en el peor de los mundos, se convirtiera en una tierra fértil para venganzas personales o políticas.

En este sentido, es necesario que los legisladores hagan a un lado posiciones infantiles y se concentren en los puntos fundamentales de la iniciativa. Hay buen ánimo del gobierno y, en particular, de la CFC para hacer ajustes. Habrá que aprovecharlo. Martín Esparza, cada vez con menos seguidores y aislado, pretende mantener vivo su movimiento recurriendo a lo que sea. A finales de la semana dejó correr la especie, falsa, que había sido reconocido como líder del SME.

Más allá de que se trata de una mentira, habría que cuestionar cuál es la relevancia de ser el líder sindical que tiene el contrato colectivo de una empresa que ya no existe. Suena, por lo menos, ridículo.

Igual, los hermanos Zaragoza siguen enfrentando problemas por su operación en Centroamérica, ahora los acusan de haber abandonado un barco cargado de residuos peligrosos. Lo que llama la atención son, por un lado, la reiteración de acusaciones y, por el otro, la aparente indolencia tanto de la empresa como de la Secretaría de Economía por defender los intereses de esta compañía. ¿Será a caso que en el equipo de Gerardo Ruiz Mateos conocen la realidad de la empresa o simple y sencillamente no les interesa proteger a los inversionistas mexicanos?

Hace unos días tambien platiqué con un par de amigos de mi papá en torno al extraño comportamiento bursátil de Industrias CH de los hermanos Sergio y Rufino Vigil; sin embargo, ha comenzado a crecer una historia paralela que involucra a estos empresarios en lo que podría ser un intento de fraude. Resulta que cuando compraron Simec se habrían hecho de un paquete de créditos que tenía esta empresa y han tratado de cobrarlos; sin embargo, o el paquete estaba mal diseñado o tratan de tomar ventajas indebidas puesto que aseguran tener derechos de cobro sobre deudas que ya fueron pagadas.

El caso más sonado es el de Juan Arturo Covarrubias, a quien pretenden cobrar por financiamientos que el propietario de Motormexa ya pagó desde hace bastante tiempo. En este punto no se sabe si los hermanos Vigil están confundidos o tratando de tomar ventajas indebidas.

Y eso que apenas estamos a dia 12... y venimos regresando de vacaciones.

abril 08, 2010

PAULETTE: EL COMPLOT, LA COBARDÍA Y LA CONDUCTA ERRÁTICA DE BAZBAZ.

Leo, leo y sigo leyendo en los periódicos a cerca del caso de Paulette; prendo la televisión y veo el caso Paulette; salgo a la calle y mis amigos, todos, hablan a cerca del caso Paulette. La verdad en todo esto es, que yo ya estoy harto de que un grupo de personas pretendan vernos las caras... Pero en fín, para todos los que me han preguntado, aquí hago algunos apuntes con respecto a las declaraciones de las nanas que me parecen muy importantes.

Las declaraciones de las nanas de Paulette, Érika y Martha Casimiro, resultan clave en el entorno que rodea a la muerte de la niña. Sobre el caso, los resultados de la necropsia abren la posibilidad de que se haya asfixiado de manera accidental debido a que el tórax fue presionado por el reducido espacio en el que fue hallada. Inclusive, Lisette, la madre, aseguró ayer:

“Es posible que se haya rodado la niña y enredado entre las cobijas”.

Sin embargo, lo dicho por las nanas descarta esa posibilidad.

Aún más: en la fotografía publicada ayer en primera plana de Milenio, donde se ve a Paulette “en la posición en que fue encontrada”, no se observa ninguna opresión o alguna postura que confirme realmente que la niña se asfixió accidentalmente. Vista de frente, solamente su cabello le cubre el rostro. Sus manitas están en posición lateral, a la altura de las mejillas.

Revisando la necropsia (sin rastros de violencia o ataque sexual), hay una parte donde dice: “Presenta desprendimiento de piel en el párpado superior derecho, malar derecho, mentón y ambos glúteos. También se le encontraron moretones negruzcos en el codo y la rodilla izquierdos; en las mejillas tenía tela ortopédica en forma rectangular”.

¿Paulette se provocó, solita, todo ese daño, en varias partes de su cuerpo?

¿Accidente? ¿La mataron?

Sobre esta última posibilidad, Lisette Farah aseguró que su esposo, Mauricio Gebara, la acusó, desde un principio, de haber asesinado a su hija, e inclusive le reprochó haber “metido un bulto a la casa…”, con lo que insinuó que había “sembrado” el cadáver de la menor.

¿Por qué no aclara Mauricio a qué “bulto” se refiere? ¿Dónde están los policías para seguir esta pista?

Y a las erráticas “investigaciones científicas” de la PGJEM, incluido el descrédito en el que ha caído su titular, Alberto Bazbaz, también se suma el respaldo público que Peña Nieto ofreció a su procurador, ya que es un caso no concluido e inmerso en una cadena de torpezas policiacas. Hora a hora crece la confusión. Al gobernador mexiquense ya le estalló la bomba y ya veremos cómo le afecta en su futuro político.

Dentro del mar de preguntas sin respuesta, la reveladora entrevista que Cristina Pérez-Stadelmann, reportera de El Universal, le hizo a Érika y Martha Casimiro, arroja detalles que no se pueden ignorar. Son testimonios valiosos. Extractos:

“El lunes (22) entré a la recámara de Paulette para despertarla como todos los días; no estaba. Busqué debajo de la cama, en los clósets, en el baño de su cuarto… ¡cómo es posible que haya aparecido su cuerpo ahí, debajo de la cama, si yo revisé mil veces y no, ella no estaba ahí” (Martha).

“Regresé con el señor Mauricio, me indicó que revisáramos bien; mientras tanto, él permanecía aún en la cocina. Ha de estar por ahí, búsquenla bien, quizá está en los juegos o en el jardín y, sin mayor intento de buscar… nos dijo que le avisáramos a la señora…

“Toqué la puerta, ella no respondía; desesperada, entré sin tocar a la recámara. Le hablé más de tres veces pero la señora Lisette no contestaba; cuando finalmente se despertó y supo que su hija no estaba, se levantó y se sentó a la computadora mientras fumaba un cigarro y tomaba café”.

Y algo clave. Érika:

“…lo único que me decía (Lisette) a lo largo de los días posteriores a su desaparición era que no me preocupara, que la niña iba a aparecer en cualquier momento, que Paulette estaba bien. Yo los veía tranquilos, muy tranquilos”.

¿Por qué los padres mostraron tal indiferencia ante la desaparición de Paulette?

¿Por qué Lisette aseguraba, ya con su hija desaparecida, que regresaría en cualquier momento?

En una de las muchas entrevistas que ha dado, Lisette llamó antier “cabrón” y “cobarde” a su esposo. Pero una frase suya llama poderosamente la atención: “Tal vez se salió de control…”

¿Se salió de control qué situación? ¿Qué más sabe Lisette? Hoy acusa a los Gebara de estar “comploteando” con Bazbaz para no acusar de nada a Mauricio e incriminarla a ella.

Roberto Ayala, supuesto instructor de gimnasio de Lisette, “sólo la ha visto en dos ocasiones para tomar café, no viajaron juntos a Los Cabos ni mantienen ninguna relación sentimental”, dijo el abogado de Ayala, Luis Alfonso Madrigal.

Estamos como al principio y por el poder político y económico que todo esto conlleva, seguiremos así. No se ustedes amigos lectores, pero yo ya estoy harto.

marzo 30, 2010

LIVIN' LA VIDA, LOCA!

Si no fuera sospechosista del sospechosismo mismo, podría afirmar categóricamente que fueron los Legionarios de Cristo, en conciliábulo con el gobierno, en lo más oscurito de Bucareli, donde se ideó la salida del clóset de Ricky Martin para conformar una cortina de humo alrededor de los grandes escándalos en su entorno.

Nada mejor que una noticia que, a pesar de ser varias veces rebatida por sus supuestas novias (pobre Rebeca de Alba, quedó peor de quemada que el eje Chesarito-Matrix-Gomezpunk-Peñanieto que, luego de cansarse de negarlo, tuvieron que aceptar que jugaban a las pipis y gañas en lo oscurito de Gobernación), puede alimentar esa cierta clase de morbo que sólo las celebridades, hambrientas de notoriedad, consiguen incentivar.

En estos momentos, con toda sinceridad, ¿a quién le importa el atentado en el Metro de Moscú, el asesinato de adolescentes y niños en Durango a manos de unos sicarios hijos de puta, o las disculpas del gobierno frente a los trágicos daños colaterales de la narcoguerra, cuando Ricky se declara homosexual con el mismo talante con el que El Chelís (convertido en el nuevo Niño Fidencio) declara que el América es “un equipazo”?

Digo, hay prioridades, a quién le puede importar que militares acusados de violación en un antro de Castaños, Coahuila, llamado El Pérsico, hayan sido beneficiados con importantes rebajas a su condena por tecnicismos legales, cuando Ricky Martin se declara gay, sin temor a que Paquita la del Barrio quiera obligarlo a dejar morir de hambre a sus hijos adoptivos, o que el PAN, encabezado por Navalú y Marianita Gómez del Campo, quieran quemarlo en leña verde, con una pequeña ayuda de la PGR del grisáceo Chávez & Chávez.

Pero el cambio inesperado del caso Paulette (la niña secuestrada misteriosamente en Huixquilucan), ahora que los padres han sido arraigados por la inconsistencia de sus declaraciones, quizá disipe las neblinas que el affaire Ricky Martin y nos devuelva a la cruda realidad y a nuestras preocupaciones por el Bicentenario que es un mundo de caramelo. Sí, mejor hay que hablar bien de México, como pide Calderón con la misma humildad con la que Paco Memo Ochoa solicita que no se fije la gente en sus pifias porteriles.

Claro que también puede pensarse que todo estaba planeado por Ricky Martin para opacar el aniversario luctuoso de Rigo Tovar. Esa sí es mala leche.

Ya lo dijo el maestro Kabeza en Twitter: No es lo mismo el livin la vida loca, que livin la vida, loca.

marzo 25, 2010

LA REFORMA LABORAL EN MÉXICO

Llama la atención lo ríspido de las reacciones contra la iniciativa de reforma laboral presentada por la bancada del PAN en la Cámara de Diputados. Las calificaciones (más bien descalificaciones) han dado la nota principal: desde titulares del tipo “todo para los patrones”, hasta calificativos como “fascista”, sin que en ningún caso los críticos se tomen la molestia de argumentar estas posiciones.

Pienso, para empezar, que el solo hecho de su presentación pública es fundamental, pues abre un sano y necesario debate sobre un tema que para muchos (y por mucho tiempo) ha sido tabú, mientras que para otros la iniciativa es un intento (inadmisible) de sacudir privilegios y deshacer contrahechuras.

Lo cierto es que la Ley Federal del Trabajo vigente data de hace 40 años, y este solo hecho habla de la necesidad de reformas en un universo tan cambiante como es el del trabajo y de la producción. Hace 40 años México vivía en una economía cerrada, basada en el uso intensivo de mano de obra, el crecimiento “hacia adentro” y la sustitución de importaciones; esquema que correspondía, por cierto, a características centrales del sistema político entonces imperante.

El modelo de un Estado patrimonialista, sobreprotector y tutelar de derechos y conquistas laborales se empezó a deteriorar con las crisis sucesivas de la economía y de la política, con la urbanización de la población y el crecimiento demográfico, con los cambios culturales y sociales de los últimos lustros y también por los efectos y transformaciones resultado de la nueva realidad global económica.

Hoy, la legislación laboral proteccionista es un remanente del viejo régimen y un obstáculo para un desarrollo más rápido y eficiente de la inversión, el empleo y la productividad, pues se topa con una realidad totalmente diferente a aquella para la que fue concebida. La economía mexicana se ha abierto al mundo, sin embargo, en competitividad somos el número 60 entre 133 países, y en eficiencia del mercado laboral ocupamos el lugar 115.

La actual legislación laboral favorece la estabilidad en el empleo, pero a cambio desalienta la creación de nuevas fuentes de trabajo, permite la opacidad en la vida de los sindicatos, prolonga indefinidamente los juicios laborales, premia la antigüedad y no al más capacitado, otorga privilegios indebidos a las dirigencias sindicales y es condescendiente ante las transgresiones y chantajes en el caso de las huelgas.

La iniciativa presentada por el PAN, y largamente anunciada por el secretario del Trabajo y Previsión Social, mantiene intocado el artículo 123 constitucional y preserva los derechos laborales, poniéndolos en armonía con las nuevas realidades.

Si con una palabra hay que definir la reforma, ésta es flexibilización: trabajo a prueba y de capacitación inicial; especificar pago por hora; ascenso y ocupación de vacantes por los mejores trabajadores; renovar las obligaciones de capacitación y adiestramiento para propiciar mayor productividad y reinserción en los puestos de trabajo.

Junto con ello, una serie de medidas que tienen miga de género: prohibir la solicitud de certificados de no embarazo, sancionar el acoso sexual, regular jornada de trabajadores domésticos, entre otras, así como mejorar las condiciones de los jornaleros agrícolas, sancionar la contratación de menores de 14 años, etcétera.

Lo más impactante, sin embargo, es lo que se refiere a la democracia y transparencia sindicales. Aquí se plantea obligar a los sindicatos a difundir entre sus agremiados la información sobre el manejo de sus recursos; la publicación en internet de los registros sindicales, contratos colectivos y reglamentos de trabajo.

Y enseguida: identificar en las huelgas la voluntad mayoritaria de los trabajadores a través del voto libre, directo y secreto; prever que las elecciones de dirigentes sindicales se hagan mediante voto público o secreto; “eliminar el descuento obligatorio de las cuotas sindicales por nómina, salvo aceptación expresa del trabajador”, cese a la cláusula de exclusión. Al final se plantea evitar el coyotaje en las juntas de Conciliación y Arbitraje.

¿Es ésta una reforma perversa, capitalista salvaje, fascista? No lo parece; sin embargo, es un hecho que atenta contra privilegios y derechos consuetudinarios, no tanto de los obreros, como de sus líderes. Quizá ello explique por qué ha generado tanta animadversión entre los partidos de oposición: ataca cotos de interés y clientelas tradicionales.

Sigo creyendo qeu si existe un abismo en la cuestion de acoso laboral, pero del resto me mantengo abierto ante la increible posibilidad que la misma flexibilidad permite para mejorar algo que, desde tiempo atrás parece ser una biblia de obligaciones del patrón y no dejar en claro las responsabilidades del empleado.

marzo 22, 2010

DE LA REFORMA LABORAL Y EL ABISMO.

Te me antojas”, fueron las palabras que pronunció un directivo que conozco, hace ya varios años, en una empresa que me es muy familiar. Se las dijo a una secretaria, que se quedó paralizada al escucharle. No estoy seguro de que ella no hubiese provocado el desliz de aquél, toda vez que terminó pariendo el hijo adulterino de otro individuo en el mismo lugar de trabajo. En fin.

Uno de los aspectos más positivos de la reforma laboral presentada por el PAN hace unos días tiene que ver con el hostigamiento sexual en el lugar de trabajo. La iniciativa de reformas finalmente lo incorpora explícitamente, e impone castigos a quienes violen la nueva ley.

Dice que queda prohibido a los patrones o sus representantes realizar actos de hostigamiento sexual, o permitir o tolerar esos actos. Define al hostigamiento sexual como “el ejercicio del poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en el ámbito laboral, que se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva”.

Será en extremo complejo probar cabalmente esto. La razón es simple: probar los dichos de quienes se dirán acosados o acosadas será complejo 

¿qué es “lascivo”?

Será la palabra del acosado contra la de la acosadora, o viceversa.

Pero en caso de que llegara a probarse, la nueva ley laboral impondrá multas ejemplares de hasta 5 mil salarios mínimos “al patrón que cometa”, “al que realice”, o “al que tolere o permita” estos hostigamientos. Me pregunto qué harán de ahora en adelante las centenas de empresitas y agencias de edecanes que despliegan su recurso humano en exposiciones y carreras de autos… el acoso a sus chicas suele ser más común que la entrega de los flyers promocionales. Tendrán que vestirlas con cuello de tortuga.

Agradezco que el panismo haya incluido el tema en su propuesta, pero la observancia de esta nueva ley será harto más difícil que la que nos obliga a separar la basura. En todo caso, ya veremos de qué están hechos los diputados en la materia, si es que fortalecen esta iniciativa para incluir mecanismos específicos de denuncia anónima en el trabajo: un ombudsman de lo sexual en el trabajo, por ejemplo.

marzo 13, 2010

UN POCO DE HISTORIA, PREVIO A LOS FESTEJOS.


No tenemos los diarios personales de los que serían personajes claves en la Revolución, pero algunos datos nos hablan de que los futuros protagonistas del movimiento armado para nada imaginaban lo que pronto ocurriría: Bernardo Reyes, el frustrado gran oponente de Porfirio Díaz en 1909, andaba en Francia visitando fábricas de cañones y armamento; Manuel M. Diéguez después de su actuación en la huelga de Cananea, luchaba por sobrevivir en su calabozo de San Juan de Ulúa. En ese mes de marzo de 1910, Emiliano Zapata cumplía su condena como soldado del ejército federal en Cuernavaca. El 6 de marzo, Panchito Madero escribió a Emilio Vázquez Gómez: “Estoy conforme en que admitamos la última reelección del general Díaz, pero siempre que sea después de un convenio formal celebrado con nuestro partido y según el cual acepte un vicepresidente de común acuerdo sustituyendo a varios de los actuales gobernadores por miembros de nuestro partido y nos dé garantías absolutas de que en los sucesivo seremos gobernados por la Constitución… No significa que yo esté de acuerdo con que en la convención vaya a resultar el general Díaz como candidato, pues eso sería fracasar… Le dije en mi anterior, que en caso de que yo resultara el candidato, sí estaría conforme en renunciar siempre que se celebrase el convenio al que me refiero más arriba, pero si este convenio no se lleva a cabo, será preciso luchar vigorosamente en la próxima campaña electoral. Yo creo que esto va a ser la verdadera solución y no solamente esto, sino que tengo grandes esperanzas de que triunfaremos, pues durante mi última gira he palpado el estado en que se encuentra la opinión tan favorable a nuestra causa y tan resuelta a no permitir una nueva imposición por medio del fraude en las elecciones”. Del texto anterior, resalto que Madero no se oponía terminantemente a una posible reelección de Porfirio Díaz, y que el fraude electoral era algo habitual en México.

No tenemos datos precisos de lo que hacía Villa en esos ayeres de hace un siglo, pero no está por demás recordar lo que Friedrich Katz decía de Pancho Villa por esos días: “Villa no era ni el muy buscado asesino que sus enemigos inventaron, ni un legendario Robin Hood, ídolo de los campesinos y terror de los hacendados, como quiere el retrato de algunos de sus admiradores. A diferencia de otros dirigentes de la revolución mexicana, antes de 1910 Villa no había participado en ninguna de las revueltas, rebeliones o movimientos de protesta que se produjeron en Chihuahua durante la era porfiriana. Tampoco estaba vinculado con las comunidades que luchaban por sus tierras, como fue el caso de Emiliano Zapata… Uno de los mayores misterios sobre los primeros años de vida, es la extraña coexistencia de actividades legales e ilegales. ¿Por qué las autoridades no lo arrestaban? ¿Cómo podía estar tan seguro de sí que incluso se quejaba de maltrato ante los altos funcionarios, obviamente convencido de que no lo arrestarían?... Ciertamente no hay que concluir que Villa siempre fue un ciudadano pacífico y obediente de la ley, que nunca cometió ningún acto de bandolerismo. Él mismo confirma lo contrario, no sólo en sus memorias, sino en las muchas entrevistas que concedió a reporteros, periodistas y amigos”. (F. Katz, Pancho Villa, Era, T.I, p. 92-93).

Espigando la prensa de Guadalajara y de la capital del país en esos días de marzo de 1910, sobresalen las quejas de que los festejos por el centenario están atrasados. Sobresale la siguiente afirmación: “Lo único que se concluirá es el monumento de Independencia, cuya fealdad es notoria; aquello es un enorme tubo de chimenea sin gusto y sin arte”. (Diario Fin de Siglo, 6 de marzo de 1910). De suerte que el monumento en que los capitalinos celebran los triunfos de la Selección de futbol, en la opinión de hace un siglo, resultaba un “enorme tubo de chimenea sin gusto y sin arte”. Sin embargo, según noticias de los diarios de esa época, había mucho más entusiasmo por el festejo del centenario de la Independencia que lo que ocurre ahora para festejar un centenario y un bicentenario. Como se podrá ver por hechos posteriores, el gobierno de Díaz inauguró grandes obras, entre las que sobresale la refundación de la Universidad Nacional de México.

marzo 06, 2010

DEL CONVENIO A LA TEORÍA DE UNA CONSPIRACIÓN


Lo peor que podría ocurrir en la polémica del convenio firmado por el PAN y el PRI sobre no realizar alianzas en el Estado de México entre partidos antagónicos es el desprestigio de los acuerdos. La política, en cualquiera de sus expresiones, pero sobre todo la coexistencia y la corresponsabilidad (rasgos propios de un arreglo democrático) demandan del entendimiento y compromisos entre las fuerzas políticas. Mucho daño haría a la política el desacreditar el acuerdo como instrumento.

En el tema en particular, llama la atención que tuviera que suscribirse con formalidades, por escrito, firmado por los dirigentes y testigos de singular peso y significado político. Tal pareciera que la palabra empeñada dejó de tener valor, no obstante que fue fundamental en la transición democrática. Sin acuerdos no habría existido el IFE ni el registro de electores moderno ni la redistritación. Tampoco sin acuerdos hubiera habido Tribunal Electoral, autonomía del IFE, financiamiento público suficiente a partidos, democracia en el DF y principios de equidad en las prerrogativas.

Ahora se demanda (y se obsequia) que los acuerdos estén firmados. En Oaxaca afirman que se celebró el mismo acuerdo, pero para el PRI de ese estado fue suficiente la palabra comprometida. El reclamo de priistas oaxaqueños es que el PAN se desentendió del entendimiento verbal. En el PAN se guardó silencio, incluso se hizo creer que el compromiso había sido del secretario de Gobernación y que por no consultar al partido, éste quedaba libertado de acordar con el PRD una coalición en Oaxaca y otras partes. La renuncia del secretario, un error, insisto, ahora adquiere sentido. Fernando Gómez Mont soportó la embestida de sus propios correligionarios, incluso del dirigente del partido, quien sabía que había un compromiso para no realizar alianzas.

César Nava asume un elevado costo. Fue una imprudencia de su parte firmar el acuerdo, el que, por cierto, como ha destacado Ciro Gómez Leyva, no establece una contraprestación respecto a la reforma fiscal. El error básico y posiblemente fatal para él fue negar su existencia. Inaudito, sobre todo porque sus adversarios agraviados tenían conocimiento del acuerdo en su forma documental y verbal. Un elemental sentido de supervivencia lo hubiera llevado a reconocer él mismo un principio de acuerdo, pero en octubre o en noviembre, y decir en ese entonces que el convenio quedaba sin validez por las razones de incumplimiento que ahora aduce.

La situación de César Nava en el PAN se complica; paradójicamente, la de Gómez Mont se fortalece. Suscribir un compromiso de tal naturaleza pertenece al orden colectivo del partido, no de la dirigencia y, todavía más, es fundamental considerar a la estructura partidista en el estado de referencia. Las coaliciones para elecciones locales no deben ser materia exclusiva del centro, sino que debe considerarse, necesariamente, la aprobación de la estructura partidista local, como ahora lo demandan en Sinaloa respecto a la postulación de un candidato externo al PAN.

El problema es más grave de lo que parece. La degradación de la política, afirma Ciro Gómez Leyva, y yo agregaría, su envilecimiento. Todavía más, el partido con mayor tradición de autonomía al poder público, precedente ejemplar de lucha cívica y solidez institucional, el PAN, vive uno de sus peores momentos. El tránsito al poder público y las dificultades que enfrenta por una situación de gobierno dividido (un Presidente sin mayoría en el Congreso) ante una oposición más maliciosa y experimentada, le ha hecho comprometer lo mejor de su esencia y buena parte de su fortaleza.

Por ello mismo no deja de ser sorpresivo el curso que ha dado el PAN, o más bien, sus dirigentes, hacia coaliciones con sus adversarios de doctrina y proyecto. Un partido que en su mejor momento electoral tenía conciencia del riesgo que llevaba implícito su eventual arribo al poder. Ahora, en la incertidumbre electoral, en medio de resultados adversos, prescinde de lo mejor de sí para acogerse a aventuras de muy inciertos resultados. Que al PRI no le guste, le incomode o le alarme no es la cuestión, al menos no debiera serlo para el PAN. Un hecho revelador es que Felipe Calderón llegó a la Presidencia con el respaldo de su propio partido; ganó sin coaliciones, en cerrada competencia con la coalición de la izquierda y con gran ventaja respecto a la coalición del PRI y del PVEM.

En el contexto de la polémica por el acuerdo, el país se vuelve rehén de los partidos y de su involución; no sólo ahora son más autoritarios, centralistas y verticales, sino que han ido perdiendo sentido de origen, de proyecto y de identidad doctrinaria. Los partidos electoreros son una perversión de la política y se vuelven, tal como ha ocurrido en los últimos años, un obstáculo para atender muchos de los problemas nacionales. Desde luego que los partidos deben dar prioridad a la conquista del poder a través del voto, pero no a costa de su propio proyecto, con candidatos reclutados de la misma oposición que buscan derrotar.

Hoy día el país se debate en un problema muy grave de inseguridad. La pobreza y la desigualdad persisten y se profundizan. México dejó de ser desde hace una década ejemplo de economía responsable para pasar a una situación de desprestigio y de resultados muy por debajo a la abrumadora mayoría de las naciones emergentes, a pesar de su vecindad con EU.

Es lamentable que la discusión de hoy día sea un acuerdo firmado que horas antes había sido negado por uno de sus suscriptores. El país demanda de sus partidos y de sus políticos que se aborde una discusión de mayor trascendencia para el bienestar del país. La agenda de la reforma política es un buen espacio para la deliberación del país que queremos ser. También la propuesta de reforma económica estructural que todavía no se ha formalizado, pero que desde ahora ya se puede ir dibujando. Para ello se necesita acuerdo, firmado o no.

marzo 02, 2010

RELIGIÓN, MUSICA Y EL IMSS.

El arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, un hombre sin duda comprometido con el pensamiento más anclado a los procesos científicos, dedujo, a partir de sus sensibilidad religiosa, que se podía sospechar que los desastres naturales que en fechas recientes han azotado a la humanidad podrían ser tomados como un mensaje divino ante la proliferación de la violencia y las bodas gay. Un elegido este hombre al que en cualquier momento veremos acusando a la cantante Anahí de haber ocasionado con su actuación en Viña del Mar (vestida de novia berreó el clásico de Amanda Miguel, “El me mintió”, hasta que terminó mostrando en la espalda unos puñales ensangrentados) el terrible terremoto chileno al ofender así al eterno.

Incluso ya veo a este gran impulsor de los ideales guanajuatizantes explicando a través de la justicia divina que los escritores, editores y promotores mexicanos, invitados al I Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil, se hayan quedado varados en Chile ante la imposibilidad de encontrar vuelos de regreso a México, dada la naturaleza pecaminosa de sus textos (Juan Villoro y Pancho Hinojosa, en especial). Aterrados e ingenuos, estos personajes armaron una carta para la canciller Patricia Espinosa pidiendo ayuda para salir de Santiago, donde la vida es eterna en cinco minutos. Pobres, con la sensibilidad de la jefa de la SRE, se quedarán allá hasta el próximo tsunami. El gran poeta Hinojosa escribió en Twitter: “Siguen las réplicas. O ya algunos no las sienten o les da flojera seguir saliendo del hotel”. “Me despertó un sueño: un avión del ejército nos evacuaba. Ja, ja”.

Es una lástima que la Tremenda Corte no hubiera contado con la asesoría del filósofo Martín Rábago ahora que concibió determinaciones sobre la guardería ABC. Seguramente no sólo hubiera encontrado responsabilidades tanto en el gobierno de Eduardo Bours y en la administración del IMSS de Juan Molinar Horcasitas (los ministros encontraron lo que ya se sabía, que en el manejo de las guarderías subrogadas había valemadrismo, abuso, displicencia, enjuagues siniestros y toda índole de negocios turbios pero nepotistas que no pasaban por la seguridad de los infantes), sino que habrían excomulgado a tamaños funcionarios que no funcionan, profesionales del lavado de manos al estilo Pilatos.

El IMSS reaccionó de volada y les explicó que ya se tomaron medidas en materia de protección civil. Eso que se los digan a los padres de los niños, a los que tanto el instituto como los gobiernos federal y local han tratado como el calderonismo a Ciudad Juárez.