marzo 29, 2013

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA.

¿Está disfrutando estos bien ganados días de asueto? ¿Está, en compañía de los suyos, disfrutando de lo mucho que el Distrito Federal tiene para todos? Si así fuere, lo felicito; aproveche al máximo este corto periodo, que parece ser un remanso en el tráfago de nuestra vida cotidiana en esta ciudad de casi nueve millones de habitantes.

¿Tendría sentido que le amargare estos días de asueto si le contare de las vicisitudes que enfrenta Chipre y su millón de habitantes? ¿Qué ganaría hablándole de la casi total certeza, de que lo sucedido en ese país insignificante en términos geopolíticos mañana nos afectará de una manera u otra?

¿Qué ganaría si le comentare, de la permanente incertidumbre que nos acompaña desde hace casi seis años? ¿Sería justo que me extendiere en las consideraciones acerca de lo peligroso que es, tomar los anuncios de los políticos como si fueren hechos consumados?

¿Sería correcto que le echare a perder estos días con los suyos, si le comentare lo peligroso que se ha vuelto para la estabilidad política y la seguridad nacional, el desprecio y ninguneo con los que estamos enfrentando el surgimiento y posterior fortalecimiento de esos grupos de delincuentes que se hacen llamar policías comunitarias o grupos de autodefensa?

A ver, dígame usted, ¿sería adecuado y propio de quien no quiere echarle a perder estos tres días de vacaciones, extenderme en lo nefasto que resulta pretender resolver nuestros graves problemas estructurales en los espacios mediáticos haciendo caso omiso de la realidad?

Es más, no sería capaz de preocuparlo —menos en estos días—, contándole mis opiniones acerca de no pocos integrantes del gabinete que destacan, no por sus capacidades probadas en posiciones anteriores sino por el contrario, por su incapacidad y nulos conocimientos de la materia que le ha sido encargada. Por todo ello, en modo alguno haré comentarios acerca de ese ejercicio inútil y caduco que ha sido —desde siempre— esos planes de desarrollo.

Por eso decidí concentrarme en cosas positivas porque, como solía decir el que se fue, “hay que pensar en positivo” y tonterías similares para que se den las cosas.

Usted sabe que “pensar en positivo”, es lo que hizo triunfar a países como Alemania; ésta, destrozada en la II Guerra Mundial, se convirtió al “positivismo” calderoniano, y resurgió de las cenizas para ser hoy un país con elevada calidad de vida.

Poco importó que trabajaran como desesperados durante decenios, ahorraran buena parte de sus ingresos y tuvieran gobiernos conscientes de su papel y un Parlamento, que sin dudar, aprobó leyes que estimularon la inversión, la libertad individual y el respeto pleno del Estado de derecho.

¿Ve cómo esta colaboración fue optimista? No toqué temas incómodos; por el contrario, mencioné unos cuantos que en modo alguno tocaría para no echarle a perder estos días de solaz y esparcimiento.

Disfrútelos pues; sonría a los que como usted, no quieren saber de realidades dolorosas. Dígales que no comentará de la debacle que nos espera por no cambiar; dígales que usted también quiere soñar que lo que le dicen hoy, es una realidad no un sueño guajiro.

Por lo demás, lo espero aquí el martes, eso sí, con la cruda realidad.

MERECIDAS VACACIONES

El país entero, como debe de ser por todo lo trabajado y alcanzado estos primeros cien días, se va de vacaciones; que el resto del mundo se preocupe de sus problemas y si quiere, que se ocupe en su solución. Nosotros, desde alguna soleada playa y con la panza de fuera, ni nos enteraremos.

En la colaboración en Global este viernes 22, hice un breve recuento de la situación en Chipre y las consecuencias para la Unión Europea y la zona euro debido a los problemas que desde hace tiempo enfrenta el sistema financiero de aquel país.

Si bien la situación no está del todo resuelta, el gobierno chipriota y el Parlamento debieron tragarse sus bravatas y aceptar la fijación de un impuesto a los depósitos bancarios. La propuesta inicial fue modificada para quedar así: los depósitos cuyo saldo fuere mayor a 100 mil euros, deberán pagar un impuesto de 20.0%; además, los retiros de efectivo en cajeros automáticos se limitarán a los 120 euros por día con miras a evitar la fuga de capitales.

Al margen de las características del acuerdo final a que lleguen la Troika (Banco Central Europeo, Comisió
Europea y el Fondo Monetario Internacional) y el gobierno chipriota, no hay duda que lo que marca la situación en la Unión Europea, es la fragilidad; además, al margen de las dimensiones económicas e importancia política del país donde estallare el problema, los efectos desestabilizadores se dejarían sentir en el resto del mundo.

La situación que priva hoy en gran parte del planeta, no desde el estallido del problema chipriota sino desde hace varios años, se caracteriza por la incertidumbre ante la falta de voluntad política para enfrentar los problemas de fondo y tomar las medidas dolorosas e impopulares que sentarían las bases de una solución real y efectiva.

En este sentido, la zona euro y la Unión Europea no están solas; decenas de países tienen problemas estructurales de gravedad similar o mayor a la que enfrentan los europeos y de ellos, un buen porcentaje se encuentra en América Latina.

México, por encima del triunfalismo que hoy priva el cual, además de pretender acallar toda opinión crítica o no complaciente, ya supera al que privó durante los seis años del gobierno encabezado por Felipe Calderón.

La evidencia es abrumadora; la profundidad y gravedad de nuestros problemas, lejos de reducirse, ha adquirido niveles que nos acercan a la desestabilización política. Esto, que a nadie parece preocupar y menos ocupar, lo enfrentamos con vacaciones; que el resto del mundo, si así lo decidiere, que se preocupe y ocupe.

¿Por qué nos vamos de vacaciones preguntará usted, dado el agravamiento imposible de ocultar de problemas que parecen no tener fin y menos concitar la obligada atención por parte de nuestros gobernantes? La respuesta, fácil de entender, es ésta: es tanto lo trabajado estos primeros cien días e “históricos” los logros obtenidos por la actual administración, que los héroes están fatigados. En consecuencia, las vacaciones son, además de merecidas, obligadas.

No seamos mezquinos ante tanto logro; al regreso, nuestros políticos –con las fuerzas recuperadas–, seguirán concretando logros “históricos”. Sólo por eso, que sí se vayan de vacaciones.

¡Pobre país!

EL FONDO DEL PROBLEMA

Si alguien viniere del exterior a encontrar la característica que mejor identificare a nuestra clase política, sin duda su hallazgo no sería otro que la superficialidad.

Sólo en raras ocasiones o en casos verdaderamente excepcionales, nuestros políticos van más allá de la cáscara, de la epidermis de los problemas. Se contentan con el efecto que produce el anuncio de lo que proyectan hacer, y dejan de lado los beneficios de la obra anunciada si ésta fuere terminada, debidamente, algún día.

Nuestros políticos adoran las “primeras piedras”; no les importa colocar la “última piedra”, la que cierra el proceso que lleva a la conclusión de un proyecto. Les fascina la inauguración de algo, sin importar que sea el simple cascarón de la obra.

Esto lo vemos de cotidianamente; basta el anuncio de algo para echar las campanas al vuelo. Estamos tan acostumbrados a esto, que ya ni protestas genera esta conducta; en México, toda obra aguanta dos o tres “inauguraciones”. Nos gusta y seduce lo superficial, no hay duda alguna de ello; lo de encimita es lo nuestro, de ahí nuestro rechazo a ir al fondo de los problemas.

Hoy atestiguamos la repetición de esta conducta perversa. El anuncio lo es todo, y la conclusión de lo anunciado a nadie parece interesar. Tal parece que el simple anuncio tiene poderes mágicos, suficientes para llevar a feliz término lo anunciado.

Tome usted la “reforma educativa”; hoy, no hay político que no asegure que “la reforma educativa producirá esto o lo otro”, y que “la reforma educativa permitirá mejorar la calidad de la educación y esto, aquello y lo de más allá”. Sin embargo, no hay aún reforma educativa.

Es más, no se sabe de algún proyecto de iniciativa elaborado por alguno de los partidos que apoyaron la mencionada “reforma educativa”, que tenga por objeto realizar las necesarias y obligadas modificaciones a un conjunto de leyes y reglamentos derivadas de la reforma del artículo 3 de la Constitución. ¿A quién preocupa y ocupa esto?

Tome ahora la reforma en materia de telecomunicaciones. La situación parecer ser la misma; engolosinados con el anuncio de la iniciativa, parece que ya fue concretado un conjunto de cambios los cuales, ni siquiera han sido debidamente precisados. Al igual que con aquélla, estamos aún en la etapa de las reformas constitucionales no del ajuste de la legislación secundaria.

¿Así seguiremos por siempre? ¿Es todo lo que podemos esperar de esta nueva andanada de reformas para crecer y crear empleos? ¿Basta el anuncio de las mismas, y los cambios por encimita? Si bien una reforma constitucional es algo para serio, no debemos conformarnos y quedarnos en ella.

Lo que pasa es que no estamos dispuestos a entrarle al debate ríspido y duro que provocan los ajustes en la legislación secundaria, pues es ahí, bien lo sabemos, donde los grupos de poder se enfrentan y dan con todo; por el contrario, nos encanta el cambio suavecito que no hace olas, que permite seguir como estamos y también, eso sí, el anuncio espectacular y lucidor.

Nada me gustaría más que ver los fuertes debates que desembocaren en cambios profundos a la legislación secundaria; no olvidemos que el Diablo está en los detalles y éstos, en las leyes secundarias

¿TODO LES VALE?

Si conociéremos los temas que interesan a los mexicanos de hoy, mayores de 18 años, muy posiblemente nos llevaríamos una sorpresa bastante desagradable.

Los problemas del país, los cuales se agravan sistemáticamente a medida que el tiempo pasa, sólo suscitan el interés de unos cuantos; éstos, ni siquiera constituyen la totalidad de lo que hemos dado en llamar “Círculo Rojo”.

En pocas palabras y para decirlo claro, los problemas del país prácticamente a nadie interesan. ¿Es esto correcto o si lo prefiere, ayuda esto al país? ¿Es útil dicha actitud, para enfrentar y resolver los graves y profundos problemas que enfrentan México y los mexicanos? ¿Este desinterés —traducción clara del que también concita la actividad política en poco más de 80% de la población—, se presenta de manera similar en otros países?

Otra pregunta relevante, que deberían plantearse obligatoriamente los interesados en elevar los niveles de participación de los ciudadanos en la cosa pública, y los partidos políticos sin distingos por la visión de país de cada uno y el número de sus militantes, es la que tiene que ver con el futuro que debemos construir, dada esa dolorosa realidad.

Los ciudadanos de los países que salieron adelante, y los de aquellos que resolvieron la bajísima productividad, la pobreza y miseria resultante y el atraso en general, ¿no estaban interesados en los problemas y obstáculos que les impedían crecer y modernizarse?

Los alemanes y japoneses por ejemplo; los chinos —tanto los de Taiwán como los de la República Popular China— y los de los países europeos que derrocaron regímenes dictatoriales que los mantuvieron oprimidos por decenios, ¿tampoco se interesaban en los problemas que sus respectivos países enfrentaban?

Es más, podemos hacer la misma pregunta para cada uno de los países que en estos últimos 40 o 50 años se han modernizado y ofrecido a sus habitantes un decoroso nivel de calidad de vida, y la respuesta en todos los casos será la misma: los ciudadanos en todos ellos, han mostrado interés en sus problemas y la solución, y actuaron en consecuencia.

Una vez que estos han sido enfrentados y resueltos, o el gobierno y la clase política han demostrado un interés genuino en resolverlos y tomado las medidas correctas y necesarias para ello, el ciudadano empieza a dejar de lado la política o si lo prefiere, “los temas serios”, para enfocarse a otros que pudiéremos llamar secundarios o superficiales.

Sin embargo, debe decirse, que si estos últimos son los que privan de manera aplastante en el conjunto de temas de interés para los ciudadanos de un país, es muy difícil lograr que su gobierno y clase política se dediquen —de manera responsable y efectiva— a enfrentar y resolver los problemas de aquél y su población.

Dicho de otra manera, en tanto gobierno y políticos no vean y sientan el interés de los ciudadanos por sus problemas y los del país y lo expresen en las urnas, las cosas seguirán igual y en no pocos casos, empeorarán. Este panorama, ¿le parece conocido? ¿Siente que en México estamos así?

Dado el desinterés hacia nuestros problemas fundamentales y la falta de soluciones, ¿piensa que los políticos empezarán, responsable y efectivamente y sin nuestra presión, a trabajar para enfrentar y resolver los problemas del país?

Luego entonces, ¿tienen razón los que “todo les vale”? ¿Será pues, ésa la forma correcta de actuar? Es decir, ¿el “nos vale madre” es lo correcto?

FOBIA A LO AJENO

Una de las peores consecuencias más dañinas que tuvo para nosotros el viejo modelo de economía cerrada que durante decenios padecimos, es haber adquirido la cultura de la cerrazón; haber hecho nuestro ese desprecio casi perverso por lo “de fuera”, por “lo ajeno”, que hoy nos impide estar al día acerca de lo que se gesta allá afuera en lo que se refiere al desarrollo y crecimiento económico y sus causales. Asimismo, esta manera de ver el mundo nos impide conocer lo relativo a los avances en materia de desarrollo social, y combate a la pobreza y la marginación.

Esta visión limitada y que sólo ve “hacia adentro”, dificulta cuando no imposibilita tener una visión actualizada y moderna del desarrollo.

Hoy, cuando México es un actor principal en la escena global en materia de comercio exterior, aquella visión “hacia adentro” que nos hemos negado a desechar (para adquirir en su lugar una visión moderna, volcada al exterior para aprender de lo que allá afuera sucede), nos limita sobremanera; al ver el mundo de manera parcial —sólo lo que aquí sucede—, cada día que pasa desconocemos más de esa nueva realidad que el mundo ha construido desde los años cincuenta o sesenta del siglo XX.

Conocer lo que se registra fuera de nuestro territorio no es, en modo alguno, muestra de esnobismo o la presunción cursi propia de las élites en países atrasados como el nuestro. Por el contrario, es una necesidad que debemos subsanar para contar con información objetiva y actualizada que nos permitiría, de conocerla y dominarla, tomar las mejores decisiones.

Ahora bien, decirlo es fácil pero llevarlo a la práctica, no tanto.

La fobia a lo ajeno, a lo de fuera no es algo privativo de un sector de nuestra sociedad; como dije arriba, es algo que ya forma parte de nuestra cultura, ese rancio nacionalismo desarrollado en los primeros decenios del siglo XX y llevado a su máxima expresión en los años treinta, durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.

De ahí que los temas “externos” —tratados con rigor y expuestos en un lenguaje claro y sencillo sin las florituras propias de quien quiere impresionar más que comunicar—, sean los eternos ausentes en casi todos los espacios mediáticos. ¿Le importa a alguien esta situación, a todas luces indeseable? Si nos atenemos a lo que vemos, leemos y escuchamos, puedo afirmar que esto importa un comino.

Generan más interés los chismes de todo tipo, que el análisis objetivo y oportuno de los problemas financieros que tienen a la economía mundial sumida en la incertidumbre; hay más interés en la suerte de fulanito producto de su falta de escrúpulos, que en las consecuencias que podrían tener para la economía mexicana las decisiones que se están tomando para enfrentar, por ejemplo, el problema chipriota.

La chabacanería e ignorancia con la que llenamos cuartillas plagadas de lugares comunes y elogios disfrazados o ataques descubiertos a fulano o mengano, evidencian esa visión endógena que nos impide ver hacia afuera; que nos imposibilita tener un enfoque completo y objetivo de los problemas de nuestra economía.

Por lo demás, que esa visión la tengan los particulares y de ello vivan, no genera consecuencias fatales para el país y su crecimiento pero, el que los legisladores y buena parte de la clase política viva rascándose el ombligo para en él buscar las soluciones a nuestros problemas, es una verdadera tragedia.

¿Cambiará esto en el corto plazo? ¿Qué piensa usted?

DE NUEVO LA EURO

Los analistas pensaban que sería en Italia donde se presentaría el siguiente episodio europeo. Sin embargo, dado que es verdad universal lo que afirmó el Conejo de la Suerte (“Donde menos se espera salta la liebre”), el problema saltó donde menos se lo esperaba, en Chipre.

Esta isla, país partido en dos y con poco más de un millón de habitantes, ha exhibido la debilidad estructural de la Zona Euro y si me apura un poco, de la Unión Europea en su conjunto.

Es tal la complejidad de la situación que enfrentan los 27 países que integran la Unión Europea —no se diga ya de los 17 de la Zona Euro—, que nadie sabe qué pasará de aquí al lunes 26 cuando venza el ultimátum a Chipre para aceptar las condiciones fijadas por la temible “Troika”: Comisión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Éstas incluyen la fijación de un impuesto a los depósitos en los bancos chipriotas para que lo captado, sea la aportación de Chipre al paquete de rescate.

Chipre, una anomalía en la composición de la Unión Europea y la Zona Euro, ha acumulado en sus bancos depósitos por una cantidad equivalente a ocho veces su PIB. Este monto, absurdo por donde se lo vea, proviene de ciudadanos rusos que han enviado ilegalmente capitales fuera de su país, y de pensionados ingleses que mantienen la doble nacionalidad —inglesa y chipriota— que viven en Chipre. Rusia e Inglaterra, han hecho saber ya su desacuerdo.

Al margen de cual fuere “la solución” que en unos días se alcanzare, la evidencia de la fragilidad de la situación europea es más que evidente. Todavía este martes, en un discurso pronunciado en la Frankfurt Finance Summit por Madame Christine Lagarde, ésta reconoció que las cosas no están resueltas definitivamente; dijo: “We have made progress, but there is more to do” (“Hemos logrado avances, pero hay más por hacer”).

Si bien hay que reconocer, que en efecto ha habido avances en el largo, costoso y difícil proceso que le regresaría a la Unión Europea la posibilidad de volver a crecer con estabilidad, lejos se está de poder determinar con precisión cuándo se verá la luz al final del túnel.

Ante la situación que hoy vemos en Chipre (isla en el Mediterráneo, de la cual muchos no tenían la menor idea de su existencia hace dos o tres días), usted se preguntará, ¿qué tiene que ver con México lo que a ese “país” y a su sistema bancario les suceda? La respuesta inmediata —sin dudarlo— sería una sola: mucho.

La interdependencia—norma en la globalidad—, da por resultado que el contagio debido a problemas como los que hoy enfrenta la Zona Euro —que van mucho más allá de lo que hoy enfrentan Chipre y sus bancos—, sea casi universal; posiblemente Corea del Norte es el único país que está al margen de los efectos negativos —sin afirmarlo con mucha convicción— de lo que pasa hoy en la Unión Europea.

El resto del mundo, directa o indirectamente, se ha visto y verá afectado por lo que allá enfrentan desde hace unos años. Sin importarles la gravedad y profundidad de los problemas estructurales, los políticos europeos siguen sin decidirse a tomar —de una buena vez— las medidas drásticas, dolorosas e impopulares que empujarían en la dirección correcta para empezar a enderezar el barco.

Aquellos son como los nuestros; allá y aquí, unos y otros prefieren patear el bote hacia adelante para que los que vengan, enfrenten los problemas. La excepción es Mariano Rajoy, y vea cómo le ha ido.

¿QUIÉRES COMPRAR PEMEX?

En estos días del aniversario 75 de la expropiación petrolera, los vivales de siempre han vuelto a reciclar sus viejas consignas las cuales, lejos de ayudar a conformar propuestas correctas para enfrentar el grave problema energético que enfrentamos, nos sumergen más en ese mar de ignorancia que permite a dos o tres engañabobos como López, Batres y Cárdenas (el menor) seguir medrando a costa de la ignorancia de millones.

Una de esas baratijas que compra una multitud cuya ignorancia o descaro es proverbial (“Muy notorio, conocido de siempre, consabido de todos”), es aquélla de “Pemex no se vende”.

¿Conocerán los que las redactan, las cifras de extracción y exportación de petróleo crudo, de producción de gasolinas y la importación de éstas, y de producción de diesel entre otras? Todas ellas, para el que quiera conocer la desastrosa realidad a la que hemos llevado a Pemex, están disponibles cada mes en su página.

¿Cómo es posible que no entiendan, que el gran negocio de la renta petrolera está precisamente en su privatización? Es decir, en su venta a particulares —poco más de un millón cien mil barriles diarios de crudo—, para que lo refinen o hagan lo que les pegue la gana porque ese petróleo —al pagar más de 100 dólares americanos por cada barril—, ya es suyo, ya está “privatizado”, ya no pertenece a Pemex o a los mexicanos. Ahora nos pertenecen los cien dólares que pagaron por cada barril.

¿De dónde viene entonces eso de “Pemex no se vende”? De la intención perversa de engañar a quienes en ellos confían pues eso es lo que han hecho, desde siempre, los López, Batres, Cárdenas, Padierna, Bejarano y los que como ellos, obtienen posiciones políticas diversas por “su defensa del petróleo”.

El objetivo perseguido, es hacer creer a los que los siguen, que hay funcionarios que quieren vender lo que es evidente nadie quiere comprar. Allá afuera, no hay una fila de idiotas dispuestos a tirar su dinero comprando “empresas” corrompidas, ineficientes, sobrepobladas y además, quebradas.

La verdad es otra; el mundo de la energía funciona de manera diferente a como lo hacía a fines del siglo XIX o principios del XX. Hoy, las cosas han cambiado; para empezar, el inversionista busca la maximización de su utilidad, no tirar el dinero por el caño, por lo que en modo alguno querría comprar lo que está quebrado. ¿Por qué repetir entonces lo que a todas luces es una mentira evidente?

Ante tanta mentira sin el menor sustento, la mayor de las tragedias es la respuesta que dan los funcionarios responsables. En vez de difundir masivamente los números que evidenciarían el desastre operativo y financiero de Pemex y de la CFE debido a su corrompida y pésima administración durante decenios, se contentan con repetir frases que nadie cree como ésa de “Pemex no se privatiza, se moderniza”.

Con frases como ésta, de un efectismo aparente más que real y entrevistas al Financial Times o a The Wall Street Journal, los sinvergüenzas no dejarán de difundir las mentiras de siempre. A los que mienten deliberadamente, hay que enfrentarlos con la contundencia de las cifras; exhibir la realidad que éstas resumen: corrupción, bajísima productividad, exceso de personal, y tecnología atrasada o inutilizable por los avances registrados.
De seguir sólo con “las entrevistas” y frases huecas, a nadie convencerán de la necesidad urgente de concretar cambios, tanto en Pemex y la CFE como en muchos ámbitos del sector público y la economía.

marzo 11, 2013

EL FUEGO CONTRA FUEGO DE CHAVEZ

Una vez que Hugo Chávez ha fallecido y pasen los días de luto fijados por quien se presenta como su sustituto, las cosas empezarán a decantarse. Los llantos y el dolor de miles —más fingido que real—, pronto darán paso a la dolorosa realidad del desastre económico que aquél deja el cual, debe reconocérsele, lo generó en un tiempo récord.

Pocos autócratas en el mundo, que tuvieron la oportunidad de manejar miles de millones de dólares en tan poco tiempo como Hugo Chávez, han tenido su capacidad de despilfarro.

Hoy, su gran herencia en la esfera económica, es la capacidad de tirar por el caño una riqueza que debería haber servido para elevar la calidad de vida de los venezolanos pero éstos, seducidos por el encantador de serpientes que aquél fue, deberán pagar un precio muy alto durante los próximos 20 años, cuando menos.

La borrachera de los años de Chávez, donde los más sólo alcanzaron ron barato y los muy pocos, champaña y coñac de la mejor calidad, producirá en los primeros la peor de las crudas mientras que a los segundos, lo más que les espera es un pequeño dolor de cabeza.

¿Cuál fue la herramienta que le permitió a Hugo Chávez llegar a donde llegó? ¿Qué le permitió dilapidar una riqueza prácticamente incalculable? ¿Qué hizo y con qué, para que este desastre lo haya hecho sin violentar de manera burda y violenta como sucedía con los clásicos golpes de Estado a los que nos acostumbró buena parte de los militares latinoamericanos? ¿Cómo logró, en pocas palabras, dar un golpe de Estado sin que lo pareciera?

Hoy, vistas las cosas en perspectiva, la respuesta la da el título: “Utilizar la democracia para acabar con la democracia” o si lo prefiere, “Utilizar el voto, para anular el efecto positivo del voto”.

Aquí radica el éxito de Hugo Chávez; éste, desde su intentona fallida de golpe de Estado en 1992, comprendió que ése no era el camino que lo llevaría a la meta trazada: tomar el poder, y controlarlo de manera absoluta, unipersonal y por siempre. Es decir, convertirse en un dictador como Fidel, su ideal pero con una diferencia, él tenía petróleo y los dólares que genera mientras que aquel anciano, un país en la miseria.

¿Qué hace entonces? Simplemente utiliza el arma que los golpistas clásicos jamás pensaron en utilizar: El voto democrático, para acabar con la democracia. Ésa fue su “genialidad”; la urna, no los tanques.

Lo que sucedió en las elecciones en las que participó, ya es historia; también lo es, la forma autocrática de utilizar el poder que la democracia le había conferido. Hizo lo que se planteó desde el mero principio, gobernar autocráticamente cubierto siempre con el paraguas de “la bendición democrática”. Cualquier parecido con México, es pura coincidencia.

Su método no pasó inadvertido para otros como él que, al ver su ascenso, lo pusieron en práctica en sus países; con diversos grados de aceptación ciudadana, Daniel Ortega en Nicaragua y Rafael Correa en Ecuador van hoy por la senda que dejó abierta —y muy caminada—, Hugo Chávez. ¿Los autócratas chinos, habrán estudiado ya el “Modelo Chávez”?

¿Qué sigue ahora? ¿Qué será del legado político de Chávez y del desastre económico en el que deja a Venezuela? ¿Podrá Maduro el inmaduro, controlar a las fuerzas que al fallecer el dictador le disputarán la hegemonía heredada? ¿Qué pasará con los parias —Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Argentina—, al ya no estar Chávez entre los vivos?

LA FRANCIA DEMAGOGICA

La situación continúa complicándose; las noticias que llegan de Italia —cuya reciente elección en nada contribuyó a mejorar las perspectivas de ese país y del resto de Europa—, tienen efectos negativos en los centros donde se decide el futuro de la economía mundial y por supuesto, también en los países periféricos como México.


La debacle estructural de buena parte de las economías europeas que se manifestó en toda su crudeza primero en Grecia, luego en Irlanda, Portugal y España y ahora hace parada en Italia, en modo alguno ha sido resuelta; hoy, ante lo que parecía imposible, no pocos otean en el horizonte para determinar quién sigue, dada la situación generada en el país de la bota como consecuencia de los resultados electorales.

Hoy, lo más grave de la situación europea, es que todos parecen coincidir en un país cuyo nombre asusta sólo de pensarlo: Francia. La caída de esta economía nos pondría, sin duda, en una situación sumamente complicada; no sólo por el tamaño de la misma, sino por la profundidad de sus problemas estructurales, el rechazo a todo cambio y su presencia y peso internacional.

Si bien es evitable su debacle, Francia preocupa a no pocos dado el desempeño que ha tenido Hollande en tan corto tiempo. Sus propuestas en la esfera económica, resultado de querer reeditar ideas que ya en los años 70 del Siglo XX eran inviables, la ha puesto en una posición muy difícil.

Venir a estas alturas a proponer tasas impositivas confiscatorias, que además de inviables son expresión del viejo voluntarismo de la rancia izquierda europea, sólo evidencian la ignorancia económica de Hollande y su cerrazón ideológica que han puesto a Francia en una situación peligrosa.

Uno supondría, ante la gravedad de los problemas que sabía iba a enfrentar, que sus propuestas de solución estarían marcadas por la prudencia y la objetividad; sin embargo, nada de eso tiene lo que Hollande ha propuesto a los franceses. Las supercherías económicas que ha querido implantar, lejos de empezar a resolver los problemas, los agravaron.

La realidad se encargó, pronto y claramente, de exhibir su incapacidad; hoy, ni los que le dieron su voto confían ya en sus propuestas que por decir lo menos, son absurdas.

En este lado del Atlántico, la llegada de François Hollande proporcionó a los viejos izquierdistas anclados en los años 60 que no se han dado cuenta de los cambios registrados en el mundo, nuevas ilusiones acerca de la viabilidad de un modelo de desarrollo el cual, si fueren honrados intelectualmente, deberían aceptar que incluso en aquellos años pensar en su concreción era, simplemente, un sueño de opio.

Ante la nueva realidad que se niegan a aceptar por aferrarse a la ilusión juvenil de la “Revolución Proletaria Mundial”, hoy se limitan a acusar, otra vez, al “modelo neoliberal” de ser el causante de todos los males habidos y por haber.

¿Qué tenemos en México para hacer frente a la eventualidad señalada al principio, la debacle de la economía francesa? ¿La cruzada contra el hambre? ¿Esas baratijas sin sentido que plantean “no privatizar el petróleo”? ¿Acaso nos salvará el rechazo visceral de la universalización del IVA, de la cancelación de subsidios regresivos como el del precio de las gasolinas y oponerse a la apertura de Pemex y la CFE?

Mientras la situación se complica y nuestros ancianos ideológicos culpan al “neoliberalismo”, México corre veloz hacia el precipicio.

SERVILISMO DISCURSIVO

La pregunta que muchos nos hemos planteado desde los años del “partido casi único” y el dorado autoritarismo, es si esta conducta —que es practicada por casi todos los subordinados a un jefe, al margen de la posición que éste ocupe—, es inherente a la actividad política en países como el nuestro; países que si bien son democráticos en la superficie, en el fondo conservan y adoran todo lo que tiene que ver con el autoritarismo, particularmente sus modos de hacer política.

En América Latina abundan estos países donde los políticos se desviven por intervenir ante el gobernante para expresar, no ideas acerca del futuro o los problemas del país y sus soluciones sino para expresar elogios desmedidos; éstos, a veces absurdos cuando comparan al jefe en medio de la euforia discursiva, con algún héroe patrio.

Al ver estas muestras de servilismo discursivo, no puede uno menos de preguntarse acerca de su eficacia y de cómo las juzga el que es objeto de tales elogios. ¿De entrada los rechaza, pero después de cientos de discursos similares los acepta y lo más grave, los cree?

La experiencia acumulada en Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Venezuela y México, demuestra que sí los cree; al final, el elogiado termina por aceptar que efectivamente, él sí es el Dios omnipotente que sus subalternos dicen que es.

Por otra parte, si uno analizare el tema con seriedad, vería que las cosas van más allá del simple endiosamiento del gobernante; tienen que ver con algo más que la abyección y el servilismo. Si bien debemos aceptar que hay funcionarios que nada serían sin el apoyo y favores del que los ha designado, otros tienen una trayectoria que podría superar la del mismo jefe que los llamó a colaborar con él.

Luego entonces, ¿qué explica el discurso abyecto y servil del que en realidad para nada necesita quedar bien con el endiosado pues como dije, sus credenciales lo califican para el puesto que ocupa? ¿Qué hemos hecho como sociedad en no pocos países de la región, para dejar la dignidad personal de lado, y degradarse de manera ofensiva?

Esta conducta, quizás sea la otra cara del proceso de endiosamiento del gobernante; ¿es la degradación personal del que elogia sin medida, el elemento complementario a la aceptación del “endiosado” para serlo? ¿La abyección del subordinado y el humillarse, son la otra cara de la moneda?

¿Dejarán no pocos de nuestros políticos, algún día, ese comportamiento indigno? ¿Entenderán que las condiciones que la globalidad ha generado, demandan hoy otro tipo de funcionarios, capaces y dignos que propongan soluciones en vez de pronunciar discursos huecos y llenos de zalamería barata?

Repito, ¿lo dejarán algún día? Lo dudo.

¿SON HUMANOS?

Un lugar común de los años del dorado autoritarismo establecía que el Presidente de la República enloquecía, allá por el tercer o cuarto año de su mandato. Esta regla, como todas, tiene excepciones; hubo algunos que llegaron ya locos y uno que otro, a partir del segundo ya rayaba en la insania.

El sistema político que padecimos y los modos de hacer política que estimuló —que la casi totalidad de la clase política adoptó sin remilgo alguno—, era de naturaleza tan perversa, que él mismo impulsaba y estimulaba aquel enloquecimiento.

Por más remilgos y rechazos que el Presidente en turno opusiera, al final el sistema vencía; el Presidente “perdía piso” y a partir de ahí, las cosas se salían de cauce. Ha habido casos extremos como el de LEA, JLP y Salinas y otros, como el del doctor Zedillo, que mantuvo la cordura durante su mandato.

Entre nuestros gobernantes, de nada ha servido ver la conducta de quienes no obstante el gran poder que acumulan, ejercen la gobernación con madurez y prudencia. Varios ejemplos podrían darse de esto; hoy, el más claro es el de la señora Merkel. En el extremo opuesto está François Hollande, que ya estaba mal de la cabeza desde antes de tomar posesión. Además, de no ser porque ya no está al frente del gobierno italiano Silvio Berlusconi, aquél ocuparía el segundo lugar pues el primero sería, sin discusión, para el italiano.

En América Latina hemos tenido gobernantes dignos de aparecer —con letras de oro— en algún centro de investigación siquiátrica. ¿Qué me dice de Abdalá “El Loco” Bucaram? ¿Y por qué no Menen, la misma Cristina Fernández y Evo Morales? ¿Verdad que deberían ser incluidos en esa lista, Daniel Ortega, Carlos Andrés Pérez y el campeón de todos, Hugo Chávez? Por el contrario, hay casos de gobernantes serios como Allende, Lagos y Michelet en Chile, y Cardoso y Rousseff en Brasil y Arias en Costa Rica.

Lo curioso de esto que llamo “el endiosamiento” de nuestros gobernantes, es que mucho del trabajo para lograrlo lo realizan los más cercanos, los de absoluta confianza y que jamás se atreven a contradecir al jefe, más que “el endiosado”. Son los que al preguntarles éste “¿Qué hora es”?, prestos responden: ¡La que usted diga, Jefe! Vea a Calderón y sus cercanísimos.

¿Cómo evitar este endiosamiento? Pienso, sin estar totalmente seguro de su eficacia, que nuestros gobernantes —Presidente de la República, gobernadores y presidentes municipales, y algunos legisladores federales—, deberían tener muy cerca —al menos—, a un asesor que fuere el equivalente del esclavo que los romanos utilizaban para recordarle al que victorioso regresaba, que era mortal.

Dos expresiones eran utilizadas por el esclavo que muy de cerca lo acompañaba en el recorrido triunfal; una, “Memento mori”, frase latina que significa «Recuerda que morirás» en el sentido de que debía recordar su mortalidad como ser humano. Otra, según Tertuliano, era “¡Respice post te! ¡Hominem te esse memento!” (¡Mira tras de ti! ¡Recuerda que eres un hombre!).

Sin que esto signifique algo más que recordar una sabia costumbre entre los romanos, pregunto: ¿Tiene ya nuestro presidente, Enrique Peña Nieto, a la persona que debe jugar el papel de aquel esclavo romano? Si bien tenerlo nada garantiza, es mejor nombrarlo desde el principio del gobierno porque, los aduladores son muchos y muy hábiles.

Cuidado con éstos, señor Presidente, y jamás olvide que es humano.

¿NOS VEN TAN JODIDOS? (2)

Tres días después de que aparecieran en The Wall Street Journal extractos de una conversación sostenida por el secretario de Hacienda —doctor Luis Videgaray— con la señora Mary A. O’Grady, este jueves 28 de febrero —en la primera plana del Financial Times— aparece la “first in-depth interview” que concede el nuevo director general de Pemex, Emilio Lozoya.

En ella dijo, que “Confía en que los partidos políticos llegarán a un acuerdo” (en traducción libre). Además, sin comillas pero de acuerdo con el texto firmado por John P. Rathbone y Adam Thompson, dijo también que “la reforma permitiría a Pemex trabajar estrechamente —“hand in hand”— con las más grandes compañías petroleras del mundo por primera vez en más de medio siglo.

Asimismo, esto entrecomillado, dijo que “No podemos hacerlo solos”. También, cita textual: “Necesitamos cambiar el marco legal mexicano de manera que las compañías puedan compartir riesgos”. En la continuación de la nota —página 4—, se detalla que además de mostrarles a los reporteros un mapa con el trazo de uno de los dos nuevos gasoductos, dijo que su construcción “Va a impulsar la agricultura y la industria pesada, de manera significativa”.

La lectura cuidadosa de la nota, me lleva a preguntar si el CEO de alguna de las grandes petroleras le mostraría al reportero que lo entreviste, el mapa que muestra el trazo del nuevo gasoducto de la compañía que dirige. Lo preocupante ahora —después de leer la nota—, no es lo que aparece en el Financial Times sino lo que no aparece. ¿Qué más diría el entusiasta pero inexperto director general de Pemex?

Lo anterior, junto con lo dicho por el secretario de Hacienda a The Wall Street Journal, me lleva a cuestionar si ésta es la forma correcta de comportarse de nuestros altos funcionarios. Si bien en el caso del doctor Videgaray es entendible que quiera transmitir un mensaje de confianza a quienes toman riesgos en México, lo que no está bien es que el tema central de su plática con la señora O’Grady haya sido el petróleo. ¿Por qué no la política fiscal del nuevo gobierno, por ejemplo?

No olvidemos que hay un secretario de Energía al cual, ambos —Videgaray y Lozoya— lo dejan en calidad de convidado de piedra en lo que en estricto sentido, es “su campo”. ¿A qué se debe esta conducta de nuestros jóvenes funcionarios? ¿Acaso éste es el comportamiento de los ministros de Hacienda y directores generales de la empresa estatal petrolera en Brasil, Noruega y Arabia Saudita, por dar tres ejemplos?

¿Qué mecanismo se opera en la mentalidad de nuestros “recién llegados” a puestos de tal relevancia? ¿Serán “más colmilludos” el secretario de Energía y el director general de la CFE, que piensan y actúan como aconseja el clásico, “calladitos se ven más bonitos”?

Al final del día, lo que queda es algo simple pero muy difícil de entender y menos de aceptar: ¿Qué pretenden con estas “entrevistas”? ¿Prestigio y peso internacional? ¿Serán así de ingenuos? Es muy posible.

UN ASUNTO MUY GORDILLO

Después de leer las crónicas del acto del domingo, donde miles de militantes del Partido Revolucionario Institucional aprobaron a mano alzada y con una fuerte aclamación la nueva posición de ese partido frente al Impuesto al Valor Agregado y su eventual, pero urgente e imperativa universalización, no pude menos que regresar a releer los capítulos 8 (Las reformas como pretexto de la traición), 10 (La reforma hacendaria), 11 (La derrota de la propuesta fiscal) y el 13 (La sustentabilidad energética) del libro que le publicó a La Maestra la editorial Plantea en el año 2005. El título es El paseo de las reformas: la batalla por México.

La conclusión inmediata, al releerlos y confrontar lo que ahí se plantea con las declaraciones de distinguidos priistas —hechas ese día y los dos o tres anteriores— algunos de los cuales orquestaron, dirigieron y operaron la defenestración (“destituir o expulsar a alguien de un puesto, cargo, situación, etcétera”) de La Maestra al principio de la LIX Legislatura, no pude menos que concluir —casi diez años después—, que al fin La Maestra había alcanzado la victoria; pírrica, pero victoria al fin.

Los argumentos expresados en el libro (articulados y sólidamente expuestos), una vez contrastados con lo escuchado el domingo y los días anteriores, pude concluir que esto último, más que argumentos era un burdo y malogrado intento para no tener que admitir el error garrafal cometido a fines de 2003.

Ésta, es la mejor demostración de lo que resulta cuando políticos cortoplacistas, ponen la venganza y su mezquindad por encima de los intereses generales del país. Cuando esto sucede, el único que pierde es el país.

Volvamos ahora al libro mencionado arriba. Sé que es difícil —mas no imposible— obtener un ejemplar del mismo; vale la pena tratar de obtenerlo y leerlo hoy, cuando los verdugos de ayer se alzan victoriosos y aprueban con una aclamación lo que hace casi diez años rechazaron con todo, y de la peor manera. Sin embargo, no hay que sorprendernos, la política real así es; ingrata por naturaleza.

¿Qué suerte correrán esta vez, las reformas que ayer rechazaban los que hoy las impulsan con un celo digno de mejor causa? ¿Es algo seguro la aprobación de las mismas por parte del Congreso? ¿En verdad, éste las va a aprobar? ¿En serio?

¿Y si no las aprobare? ¿Quién escribiría el equivalente a El paseo de las reformas de La Maestra? ¿Quién haría el recuento de la nueva traición, si la hubiere? De repetirse aquellos acontecimientos negativos para el país y su crecimiento, ¿quién encabezaría la oposición a lo que con profesionalismo político y su conocida y probada habilidad y capacidad negociadora, encabezaría el Licenciado Beltrones? ¿Quién sería, esta vez, de repetirse por supuesto lo que vimos en noviembre de 2003, el nuevo Emilio Chuayffet? ¿Quién jugaría hoy, el papel que éste jugó hace casi diez años?

Por otra parte, ¿qué explicación darían aquellos que el domingo lucían exultantes, triunfadores en toda la línea, en caso de que “del plato a la boca, se les caiga la sopa”? ¿Cuáles serían sus argumentos, si esta vez el gobierno federal lo encabeza un priista?

Espero equivocarme, y que comamos sopa, la grave situación del país lo exige.

¿TAN JODIDOS NOS VEN?

En la edición correspondiente al lunes 25, la colaboración de la señora Mary A. O’ Grady en The Wall Street Journal, la dedicó a México. En ella, da cuenta de una entrevista que sostuvo con el secretario de Hacienda, doctor Luis Videgaray, de quien afirma, “is widely viewed as the economic brains of Peña Nieto operation” (“es ampliamente considerado como el cerebro económico de la Operación Peña Nieto”).

La lectura cuidadosa de dicha colaboración (“Will Mexico welcome wildcatters?”) cuya traducción libre sería: “¿Dará México la bienvenida a quienes esperarían encontrar petróleo en un área que no se la conoce como campo petrolero?”, deja varias preguntas sin respuesta. (Le ofrezco una disculpa, pero no tenemos un término equivalente a “Wildcatter”).

Tres días después, el jueves 28, otro alto funcionario (Emilio Lozoya, director general de Pemex), concedió “his first in-depth interview” al Financial Times. El título de la nota —en la primera plana con llamado a la cuarta—, reza así: “Oil reform poised to spark rush for Mexico” (“La reforma petrolera llamada a detonar un gran interés por México”).

¿Por qué nuestros altos funcionarios —no sólo ellos dos y no de ahora—, hablan con medios extranjeros con una apertura y confianza en temas de vital importancia para el país y su futuro, la cual escasea en las pocas ocasiones que conceden una entrevista a medios nacionales? ¿Por qué el rechazo a éstos? ¿Acaso consideran a sus reporteros, incapaces y no dignos de entrevistar a tan distinguidos funcionarios?

Asimismo, ¿por qué prefieren decir “cosas” que aquí no se atreven, a medios del exterior y no a medios locales? ¿Acaso piensan que nadie lee aquéllos y en consecuencia, el costo político a pagar es nulo o ínfimo? ¿Tan jodidos estamos, tan jodidos nos ven? Vayamos ahora a lo que dijeron.

El contenido de la colaboración de la señora O’ Grady permite concluir, que el petróleo ocupó el lugar privilegiado en la plática. Dos citas textuales que incluye, son de llamar la atención. La primera (en traducción libre) es ésta: “Es muy difícil explicar por qué México es un país con energía cara teniendo abundantes recursos”.

La segunda, un poco más larga y también en traducción libre, es: “Cuando usted explica que el objetivo es reducir el costo de la energía para las viviendas y las empresas pequeñas y medianas, se vuelve más claro por qué estamos tratando de hacer esto. Por supuesto esto será muy político. No estoy diciendo que será fácil. Pero es algo que el Presidente ha decidido hacer”.

Si entendí bien, de esto último es posible inferir que la idea central que subyace a la reforma energética, es reducir el precio de la energía a los consumidores residenciales y a las pequeñas y medianas empresas. Si así fuere, mejor dejemos las cosas como están pues lo afirmado por el secretario significaría, en pocas palabras, malbaratar la energía.

Eso que le dijo a la señora O’ Grady, ¿se atrevería a decirlo aquí, donde “es ampliamente considerado como el cerebro económico de la Operación Peña Nieto”? Por lo demás, la “Estrategia Nacional de Energía 2013- 2027” afirma (página 11, párrafo 2), no sólo algo diferente, sino opuesto.

TRAS LOS RESULTADOS DE UNA ELECCION

A medida que avanzan las modificaciones de los documentos básicos del Partido Revolucionario Institucional en lo relativo a la aplicación del Impuesto al Valor Agregado y la apertura de Pemex al capital privado —en modalidades que la legislación vigente no permite—, aparecen nuevos actores políticos que todavía ayer eran desconocidos; éstos, sin otro argumento que los posibles resultados negativos que obtendría aquel partido en las elecciones a celebrarse este año, se oponen a cualquier modificación relacionada con aquellos dos temas.

Si bien la modificación de los documentos básicos es algo que sólo compete a los militantes de ese partido aprobar o rechazar, me interesa sólo la parte que tiene que ver con la mentalidad que exhiben quienes se oponen a dichos cambios “por razones electorales”.

¿Es válido detener cambios necesarios y urgentes en la legislación —o aquéllos que no requieran la participación del Congreso—, si la aprobación de los primeros o la puesta en vigor de los segundos pusiere en riesgo, una o más victorias electorales del partido en el gobierno?

¿Qué clase de políticos son los que prefieren poner por encima de los intereses generales del país, la victoria de los suyos en unas elecciones?

Es más, una conducta así, mezquina y cortoplacista a más no poder, ¿forma parte de lo que debe ser la política?

Por más críticos que pudiéremos ser de estos personajes y su visión de la política, un hecho innegable es que en México abundan; además, han dominado durante decenios los órganos de dirección de los aparatos partidarios, el Congreso y los tres órdenes de gobierno y ahí, en esos espacios, han impedido —una y otra vez— modificaciones legales o decisiones administrativas cuando a su juicio se ponía en peligro una victoria electora.

Esta visión patrimonialista y de corto plazo de buena parte de nuestra clase política, explica en buena parte el desastre de país que somos; explica también el desfase de nuestro andamiaje jurídico caduco y las estructuras burocráticas sobrepobladas, corruptas e ineficientes que encarecen y retrasan —cuando no impiden—, las inversiones y la creación de fuentes de empleo permanente.

Ése es el México que hemos construido, y así son nuestros políticos.

Lo que en verdad nos sorprendería, es que nuestros políticos tuvieren una visión de su papel contraria a la que hoy exhiben no pocos priistas ante la eventualidad de concretar cambios que obligarían a una aplicación eficaz y benéfica del IVA y también, aspecto no menor, que permitirían la inversión privada en Pemex y CFE sin limitación alguna.

¿Qué sucederá en la Asamblea que realizará el PRI en unos días? Algo muy fácil de entender, producto de la forma como se dan los grandes cambios en México; las modificaciones de los documentos básicos que aprobarán los priistas, será la concreción de una decisión política del Presidente de la República.

Ésta, respuesta obligada —como fue la apertura de la economía en 1987 y la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá poco después— a graves problemas estructurales que amenazan ya, de no enfrentarse con medidas radicales, la estabilidad económica y política del país.

¿No me cree? ¿No vio lo de La Maestra? Es lo mismo.

diciembre 03, 2012

UNA MAS DE SLIM Y ALGO MAS

Es un hecho: desde casi la miseria al fuerte respaldo de un grupo empresarial (Carlos Slim Helú) al que le sobran acciones y cash. Aseguran que lo que empezó como la revolución de los más humildes, gente dispuesta a pagar por una acción del Oviedo casi lo que no tenía, con la firme intención de salvar al club de la quiebra, acabó con la avasalladora aparición de Slim (el hombre más rico del planeta Tierra). ¿A qué me refiero?: Carso, una de sus empresas, indicó su ¿intención? de invertir dos millones de euros, en la ampliación de capital de la entidad asturiana, cuyo primer equipo juega en Segunda División B. Slim y su yerno Arturo Elías Ayub esperan que el equipo suba pronto a Primera División o Liga Premier.

Se sabía que el Oviedo entraría en causas de disolución. Toni Fidalgo, presidente del Consejo de Administración, había lanzado un SOS a los aficionados y a varios grandes inversores. Por lo que se sabía, el equipo necesitaba un millón 905 mil euros antes del día 18 para evitar el riesgo legal de la desaparición. Los fans respondieron y se encontraron con decenas de miles de aliados inesperados. Internautas de todo el orbe respondieron a la llamada de apoyo a través del Twitter de Sid Lowe, periodista británico residente en Madrid y corresponsal de The Guardian, que se encariñó con el Oviedo durante su paso por la ciudad como estudiante. “El club que dio a la Premier League a Cazorla, Michu y Mata está bajo la amenaza de salir del negocio. Por favor, compre acciones”. Entre las aportaciones presenciales y las realizadas a través de la red, Tony Fidalgo daba por salvada la bola del partido.

Con el anuncio de la inversión de Slim, el menudeo había llegado a juntar casi un mllón 800 mil euros. Un fenómeno que resultó decisivo para el interés de inversores por el Oviedo. Enrique Pina, propietario del Granada, parecía el mejor situado hace más de diez días, con el compromiso de aportar un millón de euros de acuerdo con el Ayuntamiento. Pero la visión de Slim le adelantó como los carros de la Fórmula Uno: ¡Por la derecha! (¿Y la izquierda?). Grupo Carso habló de que la historia del Oviedo es importante y cuenta con una afición extraordinaria. Con su particular estilo, don Carlos guiñó un ojo a la afición y a la directiva, ofreciendo la continuidad en la presidencia de Toni Fidalgo, que esperará “un cara a cara con Slim” para corresponder como caballero. ¿Se irá o no? No lo sabemos. La aportación del empresario mexicano (considerado por Forbes como el hombre más rico del mundo; 74 mil millones de dólares, 60 mil millones de euros) sitúa al Oviedo en el mejor de los escenarios. Fidalgo reconoce que “ahora tenemos detrás a un personaje como Slim”.

Y como recordará, querido lector (a), no es la primera incursión de Slim en el futbol. Uno de sus yernos, Arturo Elías Ayub, gestionó a uno de los clubes más populares de México, los Pumas, y hoy, el grupo empresarial posee 30% de dos equipos de Primera División: Pachuca y León.


Tarea enrevesada y sumamente cara (¿?)

Reformar el sistema financiero español es, para muchos, ¡el mundo al revés! Todo empezó en 2009, aún no ha acabado y muchos dudan que termine alguna vez (¿?). La tarea es onerosa, porque el rescate bancario costará 40 mil millones de euros y calcular esa suma le costó al Fondo de garantía de Depósitos nada menos que 31.4. Es el precio que pagó a las consultoras que efectuaron pruebas de resistencia bancaria en julio y septiembre de 2012. Oliver Wyman, firma que definió el Irishbank, luego quebrado, como uno de los mejores del mundo, se llevó 10.5 millones; Ernst & Young, 7.3 millones; Pricewaterhouse, 5.3 millones; KPMG, 4.63 millones, Deloitte, 1.8 millones, y Boston Consulting, 955 mil euros. Y si me adentro en este tema, ¿resultó una paradoja para el final? ¿Por qué?: El debate aparece aplacado por la relativa tranquilidad de la prima de riesgo, pero puede recrudecerse si empeora (¿?). ¿O puede resultar una táctica de control cruzado para asegurar el tiro, pero, al mismo tiempo, ¡otra declaración de desconfianza! Sí, yo le llamó Ficción Financiera.


Superó a Rivera, Tamayo y Ricardo Martínez

El muralista mexicano Raúl Anguiano triunfó durante la subasta de Arte Latinoamericana que organiza anualmente Casa Morton. La obra intitulada Alegoría de México: los productos naturales, se vendió en cinco millones de pesos. A ésta le siguió en precio un trabajo de Siqueiros (“sin título”), vendido en cuatro millones 800 mil pesos. Eso sí, tiene una dedicatoria: “Para Emilia Avitia Rossell” (pariente del político Guillermo Rossell de la Lama, qepd). También se retiraron de la subasta —debido a un procedimiento legal— dos obras de Diego Rivera (La parte de Pedro y La catedral de Ávila). Pero otras obras de Rivera como Pita Amor y Café Shangai, De El Cuadrante De La Soledad, se vendieron en 120 y 240 mil pesos, respectivamente.

Otros cuadros que se vendieron: Imagen Nocturna o Visionario, de Francisco Corzas; Padres Húngaros, de Gunther Gerzso; Paisaje, de Gerardo Murillo, Dr. Atl, fue el paisaje más caro, alcanzando una cifra de un millón de pesos. Al finalizar la subasta, la pieza El tragafuego, de Tamayo, se vendió en cuatro millones 800 mil pesos. Obras de Frida Kahlo, Leonora Carrington, Ricardo Martínez y Guillermo Meza, entre otras, figuraron en el evento. Muchas muy solicitadas, pero ninguna alcanzó el millón de pesos. No vi entre los coleccionistas a Juan Antonio Pérez Simón, Eugenio López, Claudio Landucci Dell’Unto ni a Miguel Ortiz Monasterio.


Ejercerán su derecho de tanto

Los herederos de don Roberto González Barrera, fundador de Gruma, ejercerán su derecho de tanto y adquirirán 23.2% de las acciones de la firma que están en manos de Archer Daniels Midland. Con esta decisión queda fuera el empresario Fernando Chico Pardo, que había alcanzado un acuerdo preliminar con ADM “para hacerse de las acciones de Gruma”. Fernando Solís Cámara, yucateco de pura cepa y portavoz de Carlos Hank González (nieto de don Roberto), indicó que la familia tomó la decisión de adquirir el paquete de acciones que ADM puso a la venta y que tenía como primer comprador a Chico Pardo. Solís Cámara agregó: la familia arma el paquete financiero para fondear la operación, valuada en 400 millones de dólares, y se informará a Chico Pardo y al consejo de administración de Gruma sobre la decisión una vez listo el esquema.

¿Estarán en lo cierto?

Agustín Coppel apuntó que no está de acuerdo con Bloomberg con el cálculo realizado por la agencia de noticias sobre el patrimonio de su familia. ¿A qué se debe lo anterior? Apareció una nota en la que señalaban que las tiendas departamentales Coppel ya habían entrado en el ranking internacional. Según datos de Bloomberg, la empresa de la familia Coppel había generado una fortuna —“para la familia”— de 16 mil millones de dólares, “gracias a sus ventas anuales de cuatro mil 600 millones de dólares, además de que la firma es la que había logrado el mayor margen de ganancia de cualquier minorista importante de América Latina”.

Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, Grupo Coppel, de los hermanos Agustín, Enrique, Rubén, Alberto y José Coppel Lunken, posee un banco, una afore y un gestor de bienes raíces. “En suma, controlan una fortuna que llega casi a los 15 mil 900 millones de dólares”, confesó Bloomberg. Analistas subrayan que “son menos visibles que una empresa comparable a la bolsa”.


Corporación restaurantera de altura

Guillermo González Nova y sus asociados, se anotan otro triunfo con la llegada de Cheesecake Factory a México, que estará ubicado en donde estaba Premiere (un centro nocturno que tuvo éxito en los 80, allá por la entrada —ahora es salida— al Pedregal de San Ángel). ¿Y por qué otro éxito?: además de dos City Market’s (Coyoacán y Lomas de Chapultepec), que abrieron de hace unos años a la fecha, ahora viene esta franquicia que cotiza en la Bolsa de Valores y está en franca expansión. Armando Palacios nos informó que la apertura será apoteósica. Sé que Cheesecake Factory también cuenta sucursales en Kuwait, Dubái, y en Estados Unidos el crecimiento va en jauja. ¡Felicidades!

NUEVO RECORD HISTORICO

El plazo de entrega de reportes del tercer trimestre por parte de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) finalizó a finales de octubre. Por lo mismo, procedimos a revisar la estimación para el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) para el cierre de 2012 y 2013 con base en la metodología de precios objetivo de las emisoras que integran la canasta de este indicador.

Como lo hemos señalado en varias ocasiones, los precios objetivo se determinan con base en el análisis de los propios reportes de las emisoras y sus expectativas, de sus múltiplos, de las condiciones imperantes en el entorno económico nacional e internacional y en los estimados de los principales agregados (PIB, tasas de interés y tipo de cambio).

Los supuestos en la determinación de la estimación del IPC para el cierre de este año consideran que el PIB crecerá en el segundo semestre de 2012 en alrededor de 3.1% (40 puntos base por debajo del estimado anterior de 3.5%) para promediar en 2012 un incremento de 3.9 por ciento. Mantenemos las estimaciones para la inflación en 4%, las tasas de interés de corto plazo (Cete a 28 días) en 4.5% y un tipo de cambio de 12.90 pesos por dólar, ligeramente por debajo de los 13 pesos estimados previamente.

Cabe destacar que los resultados operativos y financieros de las emisoras del tercer trimestre fueron, en 67% de los casos, positivos, y en algunos casos sobrepasaron nuestras expectativas. Las ventas y flujo operativo EBITDA, a diferencia de los dos trimestres previos, cuando crecieron en dos dígitos, crecieron a tasas de 8.5% y 4.3% respectivamente, producto del menor dinamismo de la economía. Sin embargo, la utilidad neta registró un incremento de 20.2% por la apreciación del tipo de cambio y en menor medida por una mayor rentabilidad operativa.

A pesar de que se vislumbra un crecimiento económico más moderado para la segunda parte del año, prevemos que las empresas cuyos productos y servicios se destinan al mercado interno reportarán resultados favorables en el último trimestre. En el caso de las manufacturas, se aprecian síntomas de reanimación de acuerdo con el comportamiento en octubre de las exportaciones del sector (aumentaron 16.8% a tasa anual).

Si bien seguimos optimistas con respecto a las previsiones del mercado accionario, ajustamos a la baja en 3.1% nuestra estimación anterior, al pasar de 44 mil 800 puntos (previsión de finales de agosto de 2011) a 43 mil 380 unidades. Esto, debido a que a partir de mediados de octubre, cuando el principal indicador de la BMV alcanzó un máximo histórico en 42 mil 593 unidades, los mercados accionarios se ajustaron a la baja a la espera del resultado de las elecciones en Estados Unidos y la incertidumbre prevaleciente en torno al denominado “abismo” fiscal, la cual, en alguna medida, prevalece. En los últimos días, datos económicos favorables han dado un nuevo impulso a los mercados.

El nuevo nivel de 43 mil 380 puntos implica un aumento de 17% en relación al cierre de 2011 (el pronóstico anterior consideraba 20.7%) y de 3.1% con respecto a su nivel actual (cierre del jueves pasado). Las probabilidades de que el tipo de cambio regrese a niveles por debajo de 13 pesos por dólar son altas, por lo que el rendimiento en dólares para el IPC al término de 2012 sería de aproximadamente 27 por ciento.

Las expectativas del mercado accionario mexicano para el próximo año son favorables, considerando que el crecimiento económico podría ubicarse en alrededor de 3.5%, nivel algo menor al de este año (3.9%), que la inflación podría ubicarse por debajo de 4%, con una tasa de fondeo en 4.5% y un tipo de cambio que podría terminar en los 12.80 pesos por dólar.

Un primer ejercicio nos arroja un nivel de 48 mil 300 puntos para el IPC en 2013, lo que significaría, sobre la expectativa de cierre de 2012 (43 mil 380 puntos), un incremento nominal de 11.3% y de 12.2% en dólares. Cabe señalar que esta expectativa no considera la posibilidad de que se aprueben reformas estructurales como la energética y fiscal, como ha sido señalado por la nueva administración.

Estamos ciertos de que el mercado accionario mexicano se mantiene como uno de los más atractivos a nivel mundial por la solidez de la economía del país.

LO QUE SUENA EN MATERIA ECONOMICA

Versiones van y vienen por los pasillos de las dependencias federales estos días, y la Secretaría de Turismo, a cargo de

Claudia Ruiz Massieu, no es la excepción. Suena fuerte Carlos

Joaquín González, pero ahora para el Consejo de Promoción Turística de México y ser el brazo derecho de la nueva secretaria. Hagan sus apuestas.

Donde ya están poniendo su barba a remojar es en el sector privado. Muestra de ello es que Juan Acra, presidente de la Comisión de Energía de la Coparmex, andará de gira por Ginebra, donde participará en un foro sobre los retos laborales en petróleo y gas, orquestado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde también recogerá impresiones internacionales para proponerlas en la Reforma Energética que se avecina.

Y los que no desaprovechan ninguna oportunidad para externar sus posiciones ante el nuevo gobierno son los integrantes de Canacintra, organismo que preside

Sergio Cervantes Rodiles. La industria de la transformación insiste en que se requiere un marco regulatorio más justo, así como un buen empujón a la ciencia y la tecnología. Los industriales están revisando con lupa tanto las 13 decisiones de la administración recién llegada, como el compromiso firmado ayer con los partidos políticos a ver si les tocó algo.

Varias ramas industriales ya se están frotando las manos a la espera de que se materialicen algunos de los objetivos anunciados el sábado por el presidente de México, Enrique Peña Nieto. Entre ellos está la industria ferroviaria, que ve vacas gordas en el horizonte luego de darse a conocer la decisión de impulsar el sector de trenes de pasajeros, en lo que ya trabaja el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

EL NUEVO SEXENIO

Arrancan los días laborables de diciembre de 2012. Arranca también un nuevo sexenio en México.

Tenemos a un nuevo presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en una etapa más del proceso democrático de nuestro país, en el que la alternancia en el ejercicio del poder público es una de sus características.

En otro orden de ideas, queda menos de un mes para que en Estados Unidos se llegue a algún tipo de acuerdo para que sus desequilibrios fiscales no les hagan caer en el precipicio establecido. Será un mes interesante sin duda, más allá de los mayas.

El inicio de un nuevo gobierno en México —y supongo que en cualquier otro país— genera expectativas de varios tipos, incertidumbre y desajustes que se ocasionan al aflojarse los amarres que mantienen unido al aparato gubernamental y a los ámbitos que toca.

Es lo normal y tienden a corregirse más o menos rápido. En esta ocasión, además de cambio de gobierno, hay un cambio de partido en el Poder Ejecutivo y la idea sería que tales desajustes tardaran más de lo esperado en corregirse, aunque la impresión que tengo es que no será así, pues el llamado periodo de transición parece haber sido salvado correctamente.

No sé cuál haya sido su reacción, amigo lector, al conocer al equipo de trabajo del Presidente. Más allá de los nombres y después de leer los antecedentes de los personajes en cuestión, me quedé con la idea de que en primer lugar no hay “cuates” en la alineación, a diferencia de lo ocurrido en las dos administraciones panistas que, entre otras cosas, hicieron patente su carencia de elementos con experiencia para gobernar.

Claro que hay gente cercana al Presidente en puestos clave, como lo son las secretarías de Gobernación y la de Hacienda, pero no todo es así. Hay viejos priistas, hay un secretario de Relaciones Exteriores que proviene de la alineación anterior en la que ocupaba un puesto distinto (lo que hace muy interesante este nombramiento; ojalá ahora en la SRE se prioricen los temas de inversión, operación comercial y penetración mexicana en el ámbito económico global) y una secretaria de Desarrollo Social que proviene de la izquierda.

Hay tres ex gobernadores y una ex jefa de Gobierno del DF. En general no hay novatos y sí muchos políticos. El Presidente tendrá que confiar en la capacidad negociadora de éstos para llevar a cabo sus proyectos, varios de los cuales fueron anunciados en su discurso inaugural.

El Presidente habló de 13 decisiones, todas ellas importantes, todas ellas noticiosas, en las que el balance de áreas es adecuado.

Pero desde mi punto de vista las decisiones 14, 15 y 16 —que no fueron parte de la lista de 13— son tan importantes o más que las otras. Son decisiones para las que se requiere mayor capacidad de negociación, en las que se empeña mayor capital político y que, por lo mismo, ponerlas por delante implica un alto riesgo de pérdida de poder, si éstas no salen bien.

“Vendrán, por supuesto, más decisiones” dijo el Presidente después de mencionar las 13 ya conocidas y entonces mencionó a las reformas estructurales en los campos de energía, hacendario y en el régimen de seguridad social para lo que, dijo, necesita lograr consensos.

Y sí, todavía falta para ello. A lo anterior siguió la frase de: “Es tiempo de romper, juntos, los mitos y paradigmas, y todo aquello que ha limitado nuestro desarrollo”, mensaje que, supongo, está dirigido a los que le apoyan, a los que dicen que le apoyan y a sus opositores.

La mayoría de las decisiones “enumeradas” tendrán que pasar por el Congreso. Aquí es donde necesitará de sus negociadores. Algunas de ellas se encuentran más en el ámbito de la negociación política y varias afectan directamente a la economía y a la posición fiscal nacional. La mayor parte de ellas implica gastos, lo que resulta importante, toda vez que nunca se habla de ingresos en el discurso y se anunció que se enviará al Congreso un paquete económico que contendrá un presupuesto que aspira tener cero déficit presupuestal.

Habrá que ver cómo y con qué lo hacen, partiendo de la base de que hoy existe un déficit fiscal. Una vez más, los negociadores son los importantes.

No se vale decir: “… a ver cómo nos va”, que es un lugar común en este tipo de situaciones. La idea es cómo queremos que nos vaya. Asimismo, se suele preguntar: ¿Cómo los ves? Y las respuestas suelen ser meras suposiciones, a lo más, especulaciones. La pregunta es cómo nos vemos cada uno en este escenario y qué papel nos toca desempeñar. Hay margen para decidir. Suerte.

noviembre 20, 2012

LA SOMBRA DE LA REFORMA ELECTORAL

La reforma- electoral de 2007 convirtió a las autoridades electorales en reguladoras directas de la radio y la televisión. El IFE se transformó en autoridad única encargada de la administración de los tiempos del Estado en materia electoral, así como en el instrumento para garantizar la observancia de las nuevas restricciones al discurso público, en particular, de la prohibición de contratar o adquirir tiempos con fines electorales. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), como órgano que revisa la legalidad de las resoluciones del IFE, se volvió “última instancia” en la definición de criterios que regulan la actividad de los comunicadores de los medios electrónicos.


A partir de 2008, desapareció el mercado de spots político- electorales. Lo sustituyó un nuevo esquema basado en la administración centralizada de los tiempos de Estado. Al IFE le corresponde formular las pautas, recibir los materiales de los partidos políticos y distribuirlos a todas las estaciones de radio y canales de televisión del país. Luego tiene que verificar que concesionarios y permisionarios transmitan los spots de acuerdo con las pautas aprobadas. Unas tasas de cumplimiento cercanas al 100 % –tanto como las restricciones técnicas de la industria lo permiten— atestiguan cómo el sistema concebido por los legisladores hace cinco años se ha vuelto la nueva normalidad.

Pero la nueva normalidad tiene aspectos inquietantes. Uno de ellos es el uso del poder coercitivo del Estado para sancionar el ejercicio del periodismo y el criterio editorial en medios de comunicación electrónicos. En numerosas ocasiones el TEPJF ha ordenado al IFE multarlos por difundir entrevistas, reportajes, notas informativas y mesas de debate relacionados con los procesos electorales.

Se trata de incursiones aisladas pero peligrosas de la autoridad electoral que restringen la libertad de expresión en aras de combatir la compra simulada de tiempos.

Con este fin, el Tribunal Electoral ha venido desarrollando lo que podría denominarse su doctrina de “adquisición indebida”. De acuerdo con ella, dada la dificultad para probar con evidencia clara y convincente que una entrevista, reportaje, etcétera, fueron pagados, la autoridad electoral puede inferir la adquisición de tiempos a partir de indicios que muestran la violación del principio de equidad. Así, el TEPJF parece haber convertido la cobertura equitativa de partidos y candidatos en noticieros de radio y televisión en una obligación legal, exigible mediante el uso de sanciones administrativas. En sus sentencias ha concluido que si se rompe la equidad en el acceso a los medios de comunicación, entonces las entrevistas, reportajes, notas informativas o debates no constituyen periodismo “genuino”, sino adquisición simulada.

La equidad en la cobertura y la objetividad en los noticieros de radio y televisión son valores democráticos que el IFE ha promovido desde la década de 1990. Sin embargo, ha sido muy cuidadoso al escoger los medios para proteger el derecho al libre ejercicio del periodismo y el criterio editorial. Ha buscado la adhesión voluntaria de los comunicadores a unos lineamientos, cuya observancia se vigila mediante el programa de monitoreo de noticieros. No hay sanciones de por medio, salvo la publicación regular de los resultados.

El Tribunal Electoral tiene al parecer la intención de convertir la cobertura equitativa e imparcial en una norma jurídica. De acuerdo con su doctrina de adquisición indebida, no es suficiente que la Constitución y el código electoral otorguen a partidos y candidatos el acceso equitativo a tiempos comerciales en radio y televisión. Aquí la “equidad” (el número de spots es proporcional al tamaño de los partidos) se refleja en las pautas del IFE y mediante la prohibición de cualquier otro tipo de anuncios con contenido electoral.

Pero para el TEPJF, los medios de comunicación tienen además la obligación de brindar a candidatos y partidos un acceso equitativo a tiempos editoriales. Se trata de una obligación que no está expresamente establecida en la ley. El Tribunal la deriva de un principio general: la equidad de la contienda. Y ha encontrado en la prohibición de “contratar y adquirir” tiempos en radio y televisión con fines electorales una vía para imponerla.

La adquisición indebida es todavía una doctrina incipiente. Las obligaciones derivadas son vagas e imprecisas. El propio TEPJF parece abandonarla en ciertos casos, para luego regresar a ella más adelante. Su aplicación, aún limitada a casos aislados, ha generado confusión e incertidumbre jurídica. Después de invocarla para sancionar a un canal de televisión por transmitir un debate entre precandidatos que buscaban la gubernatura de Nayarit, los comunicadores se quedaron en ascuas, sin saber si la difusión de estos eventos estaba prohibida o permitida.

La doctrina, tal como el TEPJF la ha esbozado, es esencialmente incompatible con la libertad de expresión. Permite sancionar a los comunicadores, aún sin pruebas de compra-venta de tiempos que desvirtúen el libre ejercicio del periodismo y el criterio editorial. Permite multar a candidatos y partidos sólo por el beneficio obtenido, sin necesidad de evidencia alguna de que dieron algo a cambio de determinado tipo de cobertura. Y no hay libertad de expresión cuando la autoridad puede reprimir el discurso público de forma impredecible y discrecional, aunque sea a partir de la presentación de una queja. A decir verdad, combatir la compra de entrevistas, reportajes y menciones con propósitos electores constituye un fin legítimo.

Pero el fin no justifica los medios.

La doctrina de adquisición indebida no es una respuesta adecuada y proporcional al problema, sino un ejemplo de lo se ha dado en llamar la sobreinterpretación de la reforma electoral de 2007.